En Florida parece haber surgido un problema: la lepra. Y quizá los armadillos tengan que ver con esto.
En el estado se han informado decenas de casos en los últimos años, muchos de ellos probablemente infectados allí. Y aunque esta enfermedad infecciosa sigue siendo rara y no se contagia con facilidad, en Florida podría ser endémica. En al menos algunos casos se rastreó el origen al contacto con los armadillos de nueve bandas.
¿Qué es la lepra?
La lepra tiene su causa primaria en la bacteria mycobacterium leprae. Son bacterias que secuestran determinadas células de nuestro cuerpo, en particular las de la piel, para poder replicarse. Pero pueden pasar años desde la exposición hasta que aparezcan los síntomas, que son lesiones o llagas de color pálido. Sin tratamiento la infección gradualmente puede ir destruyendo células nerviosas y ópticas, lo que causa ceguera y desfiguración permanente en los miembros.
La llegada de los antibióticos y las mejoras en las prácticas de higiene convirtieron a la lepra en un riesgo infrecuente en gran parte del mundo, incluyendo a EE.UU. Pero en algunos países sigue siendo prevalente, con más de 200.000 casos informados cada año en todo el mundo. En EE.UU. se documentan sólo unos 200 casos por año, y en muchos casos las personas se contagiaron en otro lugar. En los últimos años la evidencia sugiere que estas bacterias lograron restablecer su presencia en partes del sudeste de EE.UU., incluyendo Florida.
Según los últimos datos del Departamento de Salud de Florida se informaron este año 17 casos de lepra, llamada también enfermedad de Hansen. En 2025 hubo un aumento de casos en relación con los últimos años, con 36 casos confirmados, 27 de los cuales probablemente hayan sido de contagio local. Muchos de esos casos provienen de Florida Central.
Se puede contraer lepra al estar en contacto estrecho y prolongado con personas ya infectadas, pero las poblaciones de armadillos de nueve bandas en el sudeste de EE.UU. parecen haberse convertido en fuente de transmisión zoonótica (de animales a humanos) ya que son portadores naturales de la bacteria.
Un problema real, pero infrecuente
A pesar del temor en torno al riesgo de contagio de persona a persona, sabemos ahora que es muy difícil contraer la enfermedad. Casi el 95% de la población tiene resistencia natural a la infección, y se requiere por lo general un período de meses de contacto prolongado, incluso para las personas susceptibles a la enfermedad. También aparenta ser muy bajo el riesgo de transmisión por los armadillos, según los Centros de Control y Prevención de Enfermedades.
“Este no es un problema de alta incidencia”, dijo el médico en jefe de Florida Joseph Ladopo ante la prensa este mes, según el medio local WFTV.
Los investigadores científicos de todos modos sienten preocupación ante los casos de lepra porque algunos de los casos recientes no tienen una fuente clara de contagio como la exposición directa a los armadillos. Queda entonces la pregunta de cómo se contagiaron estos pacientes. Tal vez la bacteria pueda transmitirse por la exposición frecuente al aire libre en especial porque hay estudios que sugieren que la bacteria puede vivir dentro de las amebas de tierra. Los armadillos de todos modos estarían contribuyendo también al dejar sus deposiciones en el suelo.
La lepra ya no es la pesadilla que era en el pasado, aunque sí es algo a lo que tenemos que estar atentos en el futuro previsible, en particular en estados como Florida donde parece que la bacteria es ahora endémica.