Si has estado en el metro de Londres sabrás que hay un letrero en las escaleras mecánicas que todos los londinenses cumplen religiosamente: stand on the right, walk on the left. Sin embargo, el pasado 4 de diciembre los usuarios de la estación Holborn se encontraron con decenas de personas paradas en el lado izquierdo.

No, no eran usuarios antisistema. Los propios oficiales de TfL (Transport for London) los estaban obligando a quedarse quietos a ambos lados de las escaleras. Una escena “escandalosa” que tiene su explicación.

Advertisement

Advertisement

El metro de Londres bate récords de pasajeros estos días. En algunas estaciones, especialmente las más antiguas, los usuarios se agolpan al pie de las escaleras mecánicas provocando grandes atascos en los pasillos. Como explican en The Guardian, TfL está probando una solución un tanto contraintuitiva: prohibir que los usuarios caminen para acelerar el paso de todos.

Se cumple cuando hay mucha gente en los pasillos y las escaleras son altas. Este gráfico ilustra perfectamente por qué:

Las escaleras mecánicas de la estación de Holborn miden 23,41 metros de alto, así que la mayoría de los pasajeros descarta subirlas andando y espera a su turno para pararse en el lado derecho. Mientras tanto, el lado izquierdo —el de las personas que adelantan caminando— se queda prácticamente libre. Al final, por unas escaleras que podrían transportar a 112,5 personas por minuto, como mucho pasan 81,25 personas.

Sponsored

Un estudio de 2002 sobre la capacidad de las escaleras mecánicas en el metro encontró que en máquinas como las de Holborn, con una altura vertical de 24 metros, sólo el 40% contemplaría subirlas. Al animar a la gente a seguir su preferencia, TfL divide por la mitad la capacidad de la escalera mecánica en cuestión, y genera un significativo atasco en la parte de abajo, ralentizando a todo el mundo.

Para que el nuevo modelo funcione será necesario convencer a los usuarios de que ocupen ambos lados de las escaleras mecánicas sin moverse, pero también de que caminen al mismo ritmo entre el tren y las escaleras. La idea se inspira en el metro de Hong Kong, que tiene una política de “no camines, párate del lado que quieras” por razones de seguridad (aparentemente, caminar por el lado izquierdo causa varios accidentes al año).

Advertisement

Londres lo ha puesto a prueba durante tres semanas en Holborn, con oficiales del metro explicando a gritos la nueva norma. Si los planes de hacerlo permanente siguen adelante, esos empleados podrían ser sustituidos por hologramas. [vía The Guardian]

Imagen: dade72 / Shutterstock

***

Psst! también puedes seguirnos en Twitter y Facebook :)