Foto: Xanthon / Imgur

Hace unos meses te ofrecíamos una pequeña guía sobre qué hacer en el hipotético caso de que un artefacto nuclear explotara cerca de donde vives. Supongamos que has tenido a suerte y tienes la oportunidad de ponerte a salvo. ¡Rápido! ¡Hay que moverse! ¿Qué llevarías contigo?

¿Cuáles son los objetos más necesarios en el caso de que tuviéramos que refugiarnos ante un ataque nuclear? Por fortuna, no eres el primero que se hace esa pregunta. Muchos expertos han meditado detenidamente sobre el kit básico que hace falta tener a mano en caso de un ataque nuclear. De hecho, no es muy diferente al que necesitaríamos en el caso de que se produjera otro desastre importante.

Kit básico para 48 horas

A la hora de elaborar el kit de supervivencia se suele tener en cuenta un margen de dos o tres días porque ese es el período medio que dura lo peor de la lluvia radioactiva que sigue a una explosión nuclear. Idealmente, en ese tiempo deberíamos permanecer en un refugio seguro, pero el kit nos será también útil si tenemos que movernos para buscar una zona más protegida.

Un kit médico básico. Foto: Jessica C / Flickr

La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias de los Estados Unidos (FEMA) recomienda que el kit de supervivencia básico tenga los siguientes objetos:

  • Agua: la cantidad recomendada es tres litros y medio de agua embotellada por persona y día para un total de tres días (unos 10 litros).
  • Comida no perecedera para tres días. Se recomienda comida seca y ligera como barritas energéticas o alguna conserva seca.
  • Una radio de bolsillo con pilas de repuesto o algún sistema que permita cargar las baterías a mano, como un cargador manual USB.
  • Una linterna con baterías de recambio.
  • Un kit de primeros auxilios.
  • Algún sistema para hacer señales (un simple silbato puede valer).
  • Una máscara antigás con el mejor filtro de aire que podamos conseguir, así como cinta adhesiva universal y film de plástico por si necesitamos sellar nuestro refugio.
  • Toallitas húmedas, para la higiene personal y bolsas de basura con cierre o bridas para deshacerse de los residuos.
  • Unos alicates o un juego de herramientas lo más sencillo posible, como los que se venden de bolsillo.
  • Un abrelatas.
  • Callejeros y mapas de carreteras de la zona donde vives.
Comprimidos de Yoduro de potasio. Foto: Jonas Tana / Flickr

La trampa de las pastillas antirradiación

Probablemente te hayas dado cuenta de que el kit no incluye pastillas de yoduro de potasio. La razón es que este fármaco no es una pastilla mágica antirradiación, y mucho menos en caso de una explosión nuclear. No puedes salir en mitad de una lluvia radioactiva y tomar yoduro de potasio como si fuese un protector estomacal.

El yoduro de potasio es una sal inocua que se utiliza en los tratamientos antirradiación. No es que sea la panacea, pero tiene cierta utilidad en caso de intoxicación por radiación. Lo que hace es liberar una dosis masiva de yodo en el organismo para saturar la glándula tiroides e impide que absorba el isótopo radioactivo del yodo que es uno de los contaminantes que pueden liberarse en caso de accidente nuclear.

El problema es que el isótopo del yodo no es el único que genera una explosión nuclear. El especialista en radiación del Laboratorio Nacional Livermore Brooke Buddemeier explica que el yoduro de potasio solo absorbe el isótopo de yodo, y este es solo un 0,2% de la contaminación radioactiva que genera un artefacto nuclear.

Foto: Global X / Flickr

Buddemeier también alerta sobre pasar demasiado tiempo buscando víveres tras una explosión nuclear. Los primeros minutos son cruciales, y es más importante ponerse a salvo en un refugio adecuado que andar decidiendo si nos llevamos el atún o las sardinas.

El kit de supervivencia ampliado

En el afortunado caso de que tengamos algo más de tiempo para prepararnos y no nos importe el peso extra, la FEMA recomienda ampliar nuestro kit de supervivencia con los siguientes objetos:

  • Gafas (si las necesitamos) y medicamentos básicos.
  • Leche de fórmula y pañales (si tienes bebés).
  • Agua y comida extra para tu mascota (si tienes perro).
  • Una carpeta a prueba de agua con documentos familiares importantes como el una ID o pasaporte, tarjetas bancarias o sanitarias o el seguro médico.
  • Dinero en efectivo o cheques de viaje.
  • Un pequeño manual de primeros auxilios.
  • Un saco de dormir o manta de viaje dependiendo del clima del lugar en que vivas.
  • Una muda de ropa completa, incluyendo camiseta de manga larga, pantalones largos y calzado cómodo y resistente.
  • Pastillas de cloro para purificar el agua.
  • Un pequeño extintor.
  • Cerillas o un mechero.
  • Objetos de higiene personal como tampones, compresas o pasta de dientes.
  • Servilletas de papel y un vaso de plástico plegable o de papel y cubiertos de plástico.
  • Papel (una libreta) y lápiz.
  • Libros, juguetes o algún entretenimiento (si tienes niños).

[FEMA vía Science Alert]