Imagen: TigernBear

Esta mañana se produjeron varias explosiones cerca del complejo de lanzamiento de SpaceX en Cabo Cañaveral (Florida). La NASA ha confirmado que se trata de un cohete Falcon 9 no tripulado que iba a pasar por una prueba rutinaria de encendido antes del lanzamiento previsto para este sábado.

Las fuertes explosiones sacudieron varios edificios a kilómetros de distancia y dejaron una enorme columna de humo negro que se pudo divisar desde el radar. Hasta el momento no se han reportado heridos ni amenazas a la salud pública.

SpaceX había programado el lanzamiento del satélite de comunicaciones israelí Amos-6 de la compañía Spacecom para el sábado 3 de septiembre. El satélite se encontraba a bordo del cohete cuando se produjo la explosión. Estaba valorado en 200 millones de dólares y, además del gobierno de Israel, iba a ser utilizado por Facebook para mejorar la accesibilidad a Internet en África.

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El cohete en sí era nuevo, no uno de los Falcon 9 que SpaceX planea reutilizar por primera vez el mes que viene. A juzgar por esta foto, la plataforma de despegue se mantuvo en pie después del accidente:

En junio de 2015, un fallo en los depósitos hizo que otro Falcon 9 se desintegrara en pleno vuelo, lo que supuso un importante contratiempo para la compañía.

Actualización. Primer comunicado de SpaceX tras la explosión:

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SpaceX puede confirmar que mientras se preparaba el encendido estático de hoy ha ocurrido una anomalía en la plataforma de despegue que ha resultado en la pérdida del vehículo y de su carga. La plataforma estaba despejada siguiendo los protocolos de seguridad y no se han lamentado heridos”.


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