Imagen del bol. Ikea

Ikea es muy famosa en su país de origen. Sus vistosos diseños sumados a unos precios tremendamente competitivos han convertido a la compañía en líder de Suecia. Sin embargo, cuando el sueco Richard Walter se compró el bol que vemos en la imagen, jamás pensó que iba a tener un doble uso tan peligroso.

Para ser más exactos y como vemos en el vídeo a continuación, el cuenco también puede servir para hacer un fuego. Hablamos del modelo Blanda blank, normalmente un recipiente para fruta o ensaladas. Sin embargo, Walter descubrió que tenía más de un uso.

El hombre puso un racimo de uvas en su interior y se dispuso a disfrutar de un día soleado en la terraza. Al rato, comenzó a oler a humo, y donde antes había fruta, ahora tenía uvas ardiendo.

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Para comprobar que no se trataba de un error, Walter grabó el vídeo con un trozo de papel. El resultado fue el mismo. Según ha explicado a los medios el portavoz de Ikea, Emil Eriksson,:

La seguridad del producto es primordial para nosotros. Después de una evaluación de riesgos, hemos establecido que tendrían que darse y converger muchos parámetros diferentes con el contenido del bol, además, las posibilidades de que se produzca un sobrecalentamiento y que exista un verdadero riesgo son extremadamente bajas.

Por último, el diseño redondo del bol contribuye a que exista un riesgo muy pequeño de propagación en caso de cualquier material sobrecalentado en el recipiente.

Si obviamos el vídeo de Walter, está claro que debemos confiar en los profesionales de Ikea. Por cierto, el bol está de oferta en la tienda. [Popular Mechanics]