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Ciencia

La luna de Marte con forma de patata tal vez tenga ese aspecto debito a un único impacto

La gruesa capa de polvo que dejó el impacto quizá haya actuado como “relleno cosmético”.
Por Passant Rabie Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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Hace décadas una nave espacial de la NASA pasó junto a la luna más pequeña de Marte, Deimos, y reveló una capa uniforme de regolito que recubría al pequeño mundo. Desde entonces, los científicos se han preguntado cómo fue que la luna marciana adquirió ese aspecto juvenil, en comparación con Phobos, su contraparte de mayor tamaño. Ahora, en un sobrevuelo reciente, tal vez se haya rastreado la causa: una colisión violenta en los inicios de su formación.

Con imágenes obtenidas por la misión Hera de la Agencia Espacial Europea (ESA), un nuevo estudio sugiere que la forma de la luna de Marte podría deberse a un único impacto de un asteroide. Los resultados, publicados en Nature Astronomy, muestran que el impacto habría cubierto la superficie de Deimos con enormes cantidades de material, dándole un aspecto sorprendentemente liso.

Los resultados implican que Deimos es una pila de piedras y polvo, similar a los asteroides, que podría haberse formado debido a los impactos contra la superficie de Marte que despidieron material que se desprendió del planeta, según indican los investigadores.

Relleno de belleza

Deimos es la más pequeña de las dos lunas de Marte, y orbita en torno al planeta cada 30 horas. Mide unos 15 x 12 x 11 km, y su cuerpo pequeño tiene cráteres y montículos.

En 1977 el orbitador Viking 2 de la NASA sobrevoló Deimos y captó imágenes en alta resolución de la superficie de esta luna. Deimos tiene una superficie más lisa y polvorienta que Phobos, la otra luna de Marte. El sobrevuelo además reveló una depresión de unos 10 km en torno a su polo sur.

En marzo de 2025 la misión Hera de la ESA sobrevoló Marte, y se acercó a una distancia de 5.000 km del planeta. Durante ese breve encuentro, Hera captó imágenes de Deimos, que orbita atrapada por las fuerzas de marea.

El equipo de investigadores combinó las imágenes captadas en ese sobrevuelo con un código de impacto llamado Hidrodinámica de partículas, como modelo de un hipotético impacto y sus consecuencias. “Nuestro modelo de código de impacto funciona recreando cuerpos de interés de millones de partículas que van aglutinándose y cuya interacción está gobernada por diversas variables programables como los niveles de gravedad, la solidez del material y su cohesión”, declaró Sabina Raducan, investigadora de la Universidad de Berna, y parte del liderazgo del Grupo de Física del Impacto del equipo de ciencias de Hera, además de autora principal de este nuevo estudio.

“Creamos un modelo detallado de la forma de Deimos a partir de las partículas, rellenando la depresión sur para que estuviera lista para el impacto. Y luego efectuamos unas cien simulaciones, cada una de una semana de duración, como experimento de las diferentes masas del objeto de impacto y distintos ángulos de trayectoria”, dijo Raducan.

Un pasado violento

De esas cien simulaciones, la que mejor encajaba fue la de un impacto a 45 grados de un asteroide relativamente pequeño, de 320 metros, que impactó contra eimos a gran velocidad. Ese catastrófico impacto no destruyó a la luna sino que creó una gran depresión en su polo sur.
Con la colisión, voló una enorme cantidad de material que se depositó en la superficie de la luna, y gran parte del polvo se depositó como si fuera un manto de regolito, cubriendo a Deimos casi en su totalidad. Debajo de esta capa de polvo podían verse todavía los antiguos cráteres.

“Empezamos esta campaña de simulación antes del sobrevuelo de Hera pero esperando que las observaciones nos ayudaran a refinar los resultados. Así sucedió, ya que el costado de la luna que muestran las imágenes de Hera tiene cráteres adicionales bajo el polvo”, dijo Raducan.

La presencia de cráteres previos al impacto sugiere que la naturaleza de Deimos es bastante frágil. Si un asteroide similar hubiera impactado contra un cuerpo más sólido, habría creado ondas de impacto que habrían afectado o borrado sus características más antiguas.

“La simulación implica entonces que Deimos es un cuerpo formado por piedras aglutinadas, parecido a muchos asteroides”, dijo Michael Kueppers, científico de proyecto de la Hera de la ESA. “Esto no significa necesariamente que la luna sea un asteroide capturado, ya que bien podría haberse formado de material despedido desde Marte por impactos sobre su superficie. Más bien, nos indica que podría haberse formado de manera similar y que por eso comparten propiedades comparables”.

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