El futuro del tratamiento del cáncer se ve más promisorio gracias a los resultados del ensayo que anunciaron esta semana conjuntamente las compañías farmacéuticas Moderna y Merck.
El miércoles las compañías revelaron los primeros resultados de un ensayo en Fase 3 para probar su vacuna de ARN mensajero diseñada para impedir la recurrencia del melanoma en humanos. Quienes recibieron esta vacuna en combinación con inmunoterapia vivieron mucho más tiempo sin que reapareciera su cáncer, en comparación con los tratados únicamente con inmunoterapia, indicaron. Si se aprueba, esta vacuna podría abrir un nuevo camino para mantener el cáncer a raya.
“Estos resultados de la Fase 3 representan un momento de inflexión en el campo de la investigación del cáncer. Durante muchos años la idea de crear un tratamiento de ARNm específicamente diseñado para tratar el cáncer de determinada persona sonaba a una aspiración, y nada más. Ahora estamos ayudando a convertir esa visión en realidad”, dijo Stéphane Banel, CEO de Moderna, en declaraciones publicadas por las compañías.
Un ensayo exitoso
La vacuna experimental de las compañías se llama intismeran autogene (antes, V940 o ARNm 4157). Es una de las muchas vacunas de nueva generación contra el cáncer que se están desarrollando.
Aunque en general las vacunas son preventivas, al ayudar al cuerpo a reconocer peligros como los virus antes de que lleguen, las vacunas contra el cáncer son terapéuticas y se usan para ayudar a tratar el cáncer existente o prevenir su recurrencia. Estas vacunas como la intismeran, suelen personalizarse según el cáncer de cada persona. Las compañías afirman que la intismeran está diseñada y producida con una muestra del tumor del paciente para identificar la firma mutacional, que es única. La vacuna busca entrenar al sistema inmune del cuerpo para que reconozca hasta 34 neoantígenos diferentes, que son las proteínas que producen las células del cáncer cuando mutan.
Este reciente ensayo fue con 1.137 pacientes con melanomas de alto riesgo (etapas 2B a 4), lo que significa que incluso con tratamiento había probabilidades de que el cáncer regresara. Primero, la cirugía eliminó todos los signos visibles del melanoma y luego se dividió a los pacientes en dos grupos: quienes recibieron la droga de inmunoterapia Keytruda de Merck (pembrolizumab) y quienes recibieron Keytruda más hasta nueve dosis de intismeran, cada tres semanas. Keytruda es una droga basada en anticuerpos que hace que al sistema inmune le sea más fácil reconocer ciertos cánceres, y se usa como tratamiento estándar para melanoma avanzado.
Según las compañías, la intismeran cumplió con los objetivos primarios del ensayo. Quienes fueron sometidos al régimen combinado sobrevivieron libres de recurrencia más tiempo en promedio que los que solo se trataron con Keytruda, afirman las compañías. El grupo tratado con la combinación también vivió más tiempo sin recurrencia ni metástasis a otras partes del cuerpo.
El perfil de seguridad del tratamiento combinado también pareció estar en línea con resultados anteriores del ensayo, y no hubo nuevas señales en cuanto a la seguridad, añadieron. Keytruda tiene efectos colaterales como fatiga y dolor muscular, y puede potencialmente causar complicaciones severas como inflamación del hígado o los pulmones. Son riesgos que a menudo representan menos valor que los beneficios que otorga esta droga, y otras de inmunoterapia, para pacientes con cánceres que no responden a otros tratamientos.
La promesa de las vacunas contra el cáncer
Los resultados de las compañías tienen que ser revisados por expertos externos, parte importante del proceso científico. Es demasiado temprano todavía para saber si el tratamiento combinado prolongó la supervivencia general de los pacientes, según afirman las compañías. En estudios anteriores hubo indicaciones de que el tratamiento puede reducir el riesgo de reaparición del melanoma en 49%, y el riesgo de metástasis distante en 59%, en el término de cinco años.
Si los datos se verifican con más investigación, intismeran estará en camino a la aprobación por parte de la FDA y otras agencias regulatorias. Esa aprobación probablemente cambie el paisaje del tratamiento del cáncer en el futuro.
Hoy hay algunas vacunas contra el cáncer que son modestamente efectivas, pero estas vacunas de nueva generación podrían convertirse en tratamiento confiable, no solo para melanoma sino para otros cánceres con alto riesgo de recurrencia o metástasis.
La aprobación de la intismeran también actuaría como respaldo de la reputación de la tecnología de vacunas ARNm, que últimamente ha sido criticada por quienes adhieren al movimiento antivacunas y se muestran especialmente hostiles respecto de las vacunas ARNm.
El año pasado el gobierno de EE.UU. recortó el financiamiento de la investigación de 22 proyectos diferentes para el desarrollo de vacunas ARNm para enfermedades respiratorias, y la FDA intentó evitar la revisión de la vacuna de ARNm de Moderna contra la gripe, aunque luego aprobó la vacuna para adultos mayores de 50 años.
En el clima actual la vacuna intismeran podría enfrentarse a controles más estrictos por parte de la FDA, pero si logra la aprobación se convertiría en la primera de muchas vacunas que logra frenar al cáncer en una forma muy distinta a cualquier otra de las que tenemos en este momento.