Cuando un animal queda enterrado y comienza el proceso de fosilización, la mayor parte de sus tejidos y moléculas orgánicas desaparece mientras los minerales ocupan progresivamente su lugar. Durante mucho tiempo se asumió que, después de decenas de millones de años, proteínas como el colágeno no podían conservarse.
Sin embargo, un estudio dirigido por investigadores de la Universidad de Liverpool encontró fuertes evidencias de colágeno original en el hueso de un Edmontosaurus, un dinosaurio herbívoro de pico de pato que vivió cerca del final del Cretácico. El trabajo fue publicado en Analytical Chemistry en 2025 y se suma a décadas de debate sobre cuánto material biológico original puede sobrevivir dentro de un fósil.
Un hueso de 22 kilos de un dinosaurio de Hell Creek
Los científicos estudiaron un sacro de Edmontosaurus annectens de aproximadamente 22 kilogramos. Esta estructura está formada por varias vértebras fusionadas que conectan la columna vertebral con la pelvis.
El fósil procede de estratos del Cretácico Superior de la Formación Hell Creek, en Dakota del Sur, uno de los yacimientos paleontológicos más conocidos del mundo y correspondiente aproximadamente a los últimos millones de años antes de la extinción masiva de hace 66 millones de años.
Su excepcional estado de conservación permitió aplicar diferentes técnicas químicas y microscópicas en busca de señales que no pudieran explicarse simplemente por contaminación moderna.

Encontraron una molécula especialmente reveladora
Una de las pruebas más importantes llegó gracias a investigadores de UCLA, que emplearon espectrometría de masas en tándem para detectar hidroxiprolina.
Este aminoácido está estrechamente relacionado con el colágeno cuando aparece en tejido óseo. Su identificación en las muestras fósiles proporcionó una señal independiente de que dentro del dinosaurio permanecían restos de colágeno degradado.
Los investigadores también utilizaron secuenciación de proteínas, espectroscopia y microscopía. El Centro de Investigación de Proteomas de Liverpool identificó además fragmentos relacionados con colágeno alfa-1, uno de los principales componentes proteicos del hueso.
La combinación de técnicas es especialmente importante porque uno de los mayores problemas en este campo siempre ha sido demostrar que las moléculas encontradas pertenecen realmente al fósil y no llegaron posteriormente desde microorganismos, sedimentos o durante la manipulación del espécimen.
El descubrimiento podría obligar a revisar fósiles antiguos
Si el colágeno puede sobrevivir de alguna forma durante decenas de millones de años, los paleontólogos dispondrían de una fuente de información que hasta hace relativamente poco parecía perdida.
Los investigadores creen que incluso podría valer la pena revisar imágenes de huesos fósiles obtenidas mediante microscopía de luz polarizada durante el último siglo, ya que algunos ejemplares podrían contener zonas compatibles con colágeno preservado y convertirse en candidatos para nuevos análisis moleculares.
Esto podría ayudar a estudiar relaciones evolutivas entre dinosaurios que resultan difíciles de resolver únicamente comparando la forma de sus huesos.
Ahora queda resolver cómo pudo sobrevivir
El hallazgo plantea, al mismo tiempo, una pregunta difícil: ¿cómo puede una proteína persistir durante alrededor de 66 millones de años?
El colágeno debería degradarse mucho antes en condiciones normales, por lo que los investigadores todavía necesitan determinar qué procesos químicos y geológicos pudieron proteger sus fragmentos dentro del fósil.
El artículo recibió posteriormente una corrección relacionada con una figura utilizada para comparar las muestras, publicada en abril de 2025. Los autores señalaron que el error no modificaba las conclusiones del estudio y que los datos corregidos seguían respaldando la presencia de colágeno endógeno.
Si futuros análisis confirman resultados similares en otros dinosaurios, los fósiles podrían dejar de ser únicamente registros de huesos mineralizados: algunos también podrían conservar pequeñas piezas de la química original de animales desaparecidos hace decenas de millones de años.