Hay muy pocos conductores que no viajen siempre con una botella de agua en el coche pero, y si fuera el propio automóvil el que tuviera un grifo que diera agua fresca. Un ingeniero de Ford no solo ha instalado ese grifo, sino que ha ideado un sistema por el que es el vehículo el que genera su propia reserva de agua potable, y lo hace a través del aire acondicionado.

La idea comenzó, literalmente, como una mancha en el asfalto. En verano, muchos coches dejan unas gotas de agua en el suelo producto de la condensación en el sistema del aire acondicionado. Doug Martin se propuso aprovechar ese agua y creo un sistema que la reconduce hasta un filtro de partículas que elimina cualquier contaminante que pueda hacerla inadecuada para el consumo humano.

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Finalmente, se canaliza hasta un pequeño grifo similar al de los dentistas ubicado en la consola entre los asientos. Martin llama a su sistema H2O to Go.

No solo eso, sino que es posible usar el invento como pequeña planta potabilizadora introduciendo agua de fuera por un conducto. La idea de Martin es que su H2O to Go, o Synk, como lo llaman en Ford, pueda ser de utilidad en países en vías de desarrollo donde aprieta el calor y el agua es un bien escaso. Tampoco estaría mal poder disponer de agua fresca en el resto del mundo sin tener que comprar botellas cada pocos kilómetros. [vía Ford SYNC]

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