Foto: Web oficial de Siglufjörður

Bienvenidos a Siglufjörður, Islandia, donde el ministerio de obras públicas del país ha solicitado amablemente a la constructora Bass HF que desentierre y restaure una roca de unos tres metros de alto que había quedado enterrada bajo miles de metros cúbicos de tierra. Por supuesto, no se trata de una roca cualquiera, sino de Álfkonusteinn, una piedra de los elfos.

Todo comenzó en agosto del año pasado, cuando un deslizamiento de tierra producto de las intensas lluvias cubrió una de las carreteras principales de Siglufjörður con unos 12.000 metros cúbicos de lodo y piedras. Al día siguiente del desastre, el ministerio de obras públicas comenzó a despejar la vía, pero varios deslizamientos más obligaron a interrumpir los trabajos.

Finalmente, la carretera quedó despejada, pero en la prisa por dejarlo todo despejado para la circulación nadie reparó en que las máquinas estaban cubriendo Álfkonusteinn de tierra. Álfkonusteinn significa “piedra de la dama elfa” en islandés.

Vista del puerto de Siglufjörður. Foto: Wikimedia Commons

Suena surrealista, pero los elfos en Islandia son una parte de la mitología tan arraigada que, literalmente, están protegidos por ley. En 2012, el parlamento islandés aprobó un texto por el que todos los lugares considerados mágicos, o que formen parte del folclore o las creencias populares se consideran automáticamente patrimonio nacional. La roca Álfkonusteinn esta legalmente clasificada como “artefacto”.

Cuando el ayuntamiento de esta pequeña localidad pesquera en el norte del país descubrió lo ocurrido remitió una carta al gobierno solicitando la inmediata restauración del artefacto a su estado original. Sveinn Zóphóníasson, portavoz de Bass HF, explica también que la obra ha estado plagada de incidentes que han demorado los trabajos más de lo previsto. No faltan los lugareños que atribuyen estos incidentes a la ira de los elfos después de que su roca quedara en tan precarias condiciones.

Foto: Web oficial de Siglufjörður

Finalmente, operarios de obras públicas han desenterrado la piedra y la han lavado mediante una manguera a alta presión. No es la primera vez que ocurre algo parecido en Islandia. Se dice que otra roca de elfos provocó problemas en una obra cerca de Kópavógur, y la administración llegó a cancelar la construcción de un túnel porque pasaba por uno de estos lugares con valor mitológico. Esperemos que después de la restauración elfos y humanos puedan volver a sus quehaceres en Siglufjörður sin más perturbaciones. [Iceland Monitor vía Atlas Obscura]