Screenshot: The Guardian / Youtube

Cortocircuitos, fallos mecánicos, desgaste excesivo de la flota... las excusas de la entidad que gestiona el transporte público en Roma se apilan, pero lo cierto es que algo muy raro está pasando con los autobuses de la ciudad eterna. Esta semana han estallado dos en apenas unas horas. Van 10 en 2018.

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Si estas dos cifras no te parecen lo bastante raras, la propia compañía (ATAC) explica en un comunicado que en 2017 se han incendiado de manera violenta otros 20 autobuses. Comienza a ser una tendencia demasiado marcada como para omitirla o achacarla a la simple casualidad. Los italianos ya hasta tienen un hashtag en Twitter para comentar los incidentes: #Flambus, una clara parodia del antiguo nombre de la compañía de transporte público de la ciudad, Trambus.

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Con chistes o sin ellos, la ciudad se ha librado de un desastre grave por pura suerte. Los dos autobuses que han explotado esta semana estaban llenos de pasajeros cuando tuvo lugar el incidente. Por fortuna, ambas averĂ­as comenzaron con una densa nube de humo que alertĂł al chofer y permitiĂł evacuar a todos los viajeros.

Los autobuses son Mercedes Citaro de 2003. No es un modelo de autobús que esté dando especiales problemas en otras partes del mundo y desde luego hay ciudades con autobuses más viejos.

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La opinión pública acusa a la empresa de no haber realizado las oportunas revisiones de los vehículos, pero en ATAC aseguran que, de hecho, las revisiones han evitado que haya más explosiones. Según un informe interno de la compañía al que ha tenido acceso la agencia Reuters, el 36% de los buses de la ciudad están en el taller. Según Reuters, ATAC tiene una deuda de 1.300 millones de euros y está al borde de la bancarrota. Sea de quien sea la culpa, el verano está a la vuelta de la esquina y los habitantes de roma temen que las altas temperaturas provoquen aún más explosiones en los autobuses de la ciudad. [vía BBC y Jalopnik]