Hace apenas dos días os mostramos el experimento de un especialista de seguridad llamado Evan Booth en el que demostraba lo fácil que puede ser fabricar un explosivo casero con materiales fabricados en un aeropuerto. La cosa va más lejos de lo que pensábamos, y aquella granada es sólo una muestra más, entre muchas, de hasta qué punto la seguridad en los aeropuertos merece ser revisada.

Booth es el alma mater de una página llamada Terminal Cornucopia. Su investigación está orientada precisamente a examinar los riesgos que tienen algunos productos de cara a ser utilizados como armas si caen en malas manos. Crear una web en la que se enseña a crear artefactos caseros peligrosos puede parecer una temeridad, pero Evan no ve su trabajo como un manual para terroristas, sino que parte precisamente de la idea inversa. ¿Y si un indeseable ya sabe hacer este tipo de armas? En ese caso, lo mejor es saber a qué podemos enfrentarnos.

De hecho, todos los descubrimientos de este técnico en seguridad son puntualmente enviados al Departamento de Seguridad Nacional (TSA) estadounidense. Su web aún no ha sido cerrada ni su creador está entre rejas, así que habrá que suponer que su trabajo es percibido por las autoridades como de alguna utilidad de cara a minimizar amenazas.

A continuación os ofrecemos una recopilación de los vídeos que Evan Booth ha desarrollado para Terminal Cornucopia. Todos ellos están confeccionados con materiales que se pueden encontrar muy fácilmente en un aeropuerto, y con una pequeña herramienta multiusos que, de momento, está autorizada en los controles de seguridad. Los que temáis un apocalipsis zombie también podéis tomar nota. [Terminal Cornucopia]

Escopeta recargable que dispara 'cartuchos' de desodorante

Mayal de imanes de nevera

Detonador teledirigido

Ballesta de varillas de paraguas

Lanzador de virotes pesados

Maleta incendiaria

Garrote de revistas con púa

Cerbatana casera

Proyectil de metal fundido