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Ciencia

A solo 40 años luz hay un planeta casi con la misma masa y tamaño que la Tierra, y ya sabemos que es rocoso. Gliese 12 b se ha convertido en uno de los mejores mundos conocidos para averiguar si existe otra atmósfera como la nuestra

Las nuevas mediciones sitúan a Gliese 12 b en una región extraordinariamente rara entre los exoplanetas conocidos: tiene 0,95 masas terrestres, un radio de 0,93 Tierras y una densidad compatible con nuestro planeta y Venus. Su atmósfera sigue siendo la gran incógnita.
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A unos 40 años luz de nosotros, una pequeña estrella roja de la constelación de Piscis tiene a su alrededor un mundo que cada vez resulta más interesante.

Se llama Gliese 12 b. Fue descubierto en 2024 gracias a TESS y observaciones posteriores desde tierra, pero ahora conocemos una pieza que entonces faltaba: su masa. Un estudio publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society la sitúa en 0,95 veces la masa de la Tierra, con un radio equivalente a 0,93 veces el terrestre.

Eso significa que no estamos simplemente ante otro planeta pequeño. Las mediciones indican que su interior es predominantemente rocoso y que su densidad, estimada en 6,4 ± 2,4 gramos por centímetro cúbico, es compatible con la de la Tierra y Venus.

Tiene casi la masa de la Tierra, pero su año dura apenas 12,8 días

A solo 40 años luz hay un planeta casi con la misma masa y tamaño que la Tierra, y ya sabemos que es rocoso. Gliese 12 b se ha convertido en uno de los mejores mundos conocidos para averiguar si existe otra atmósfera como la nuestra
© NASA/JPL-Caltech/R. Hurt (Caltech-IPAC).

Gliese 12 b gira alrededor de una enana roja mucho más pequeña y fría que el Sol. Está situado a solo 0,067 unidades astronómicas de su estrella, alrededor del 7% de la distancia que separa a la Tierra del Sol, y completa una órbita cada 12,761 días. Eso podría sonar infernal, pero su estrella emite mucha menos energía.

El planeta recibe alrededor de 1,6 veces la radiación que recibe la Tierra del Sol y presenta una temperatura de equilibrio estimada de unos 315-317 kelvin, alrededor de 42-44 ºC, dependiendo del modelo y suponiendo un albedo nulo.

Lo realmente interesante está en lo que todavía falta conocer. Puede que Gliese 12 b sea un mundo prácticamente desnudo. Puede conservar una atmósfera relativamente fina. O podría haber desarrollado condiciones más parecidas a Venus, con una envoltura gaseosa gruesa capaz de elevar enormemente la temperatura de su superficie.

Los modelos del nuevo estudio indican que probablemente ya perdió la envoltura primordial rica en gases ligeros con la que pudo formarse. Eso no descarta, sin embargo, una atmósfera secundaria creada posteriormente mediante volcanismo y otros procesos geológicos.

Es precisamente esa duda la que lo convierte en uno de los planetas más valiosos que tenemos cerca

A solo 40 años luz hay un planeta casi con la misma masa y tamaño que la Tierra, y ya sabemos que es rocoso. Gliese 12 b se ha convertido en uno de los mejores mundos conocidos para averiguar si existe otra atmósfera como la nuestra
Ilustración de la Tierra comparada con varios modelos de Gliese 12 b. © NASA/JPL-Caltech/R. Hurt (Caltech-IPAC).

La estrella Gliese 12 tiene otra característica excepcional: es una enana roja relativamente tranquila. Muchas estrellas de este tipo lanzan violentas llamaradas y enormes cantidades de radiación capaces de erosionar las atmósferas de los planetas cercanos. Las observaciones de rayos X de Gliese 12 muestran, en cambio, una actividad especialmente baja.

Eso convierte a su planeta en un laboratorio casi perfecto para responder una pregunta gigantesca: ¿puede un mundo del tamaño de la Tierra conservar una atmósfera durante miles de millones de años alrededor de una estrella roja?

La NASA ya lo considera uno de los mejores objetivos cercanos para caracterización atmosférica. Como el planeta pasa periódicamente por delante de su estrella desde nuestra perspectiva, futuros estudios pueden analizar la luz estelar que atraviese cualquier envoltura gaseosa y buscar moléculas como CO₂, agua o metano.

España ha tenido un papel importante en saber qué clase de mundo es

Las nuevas cifras tampoco proceden de un único telescopio. La primera medición precisa de su masa requirió casi 200 observaciones de velocidad radial obtenidas con HARPS-N, ESPRESSO y CARMENES, instalado en el Observatorio de Calar Alto, en España. El trabajo incluye además participación de investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias y otros centros españoles.

Gliese 12 b no es todavía una segunda Tierra. Ni siquiera sabemos qué aspecto tendría su superficie. Pero eso es precisamente lo fascinante: a solo 40 años luz tenemos un planeta prácticamente del tamaño y la masa del nuestro, rocoso, templado en términos astronómicos y orbitando una estrella relativamente tranquila.

Ahora falta responder la pregunta capaz de convertirlo en algo muchísimo más extraordinario: qué hay alrededor de esa roca y si su atmósfera terminó pareciéndose más a la de Venus, a la Tierra o a algo que todavía no hemos visto en ningún planeta cercano.

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