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Tecnología

Ucrania acaba de autorizar un dron capaz de volar más de 2.000 kilómetros y permanecer un día entero en el aire. El Dovbush T40 convierte los Urales y parte de Siberia en profundidad alcanzable desde territorio ucraniano

El nuevo Dovbush T40 supone un salto respecto a los drones tácticos que dominan el frente: tiene casi cinco metros de envergadura, más de 24 horas de autonomía y ha sido concebido para reconocimiento a gran distancia y misiones de ataque. Ucrania asegura además que presenta una firma radar extremadamente baja y resistencia frente a la guerra electrónica.
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Buena parte de la revolución de los drones en Ucrania comenzó a pocos kilómetros del frente, con pequeños aparatos capaces de observar trincheras, corregir artillería o atacar vehículos. Cuatro años después, la escala está cambiando radicalmente.

El Ministerio de Defensa ucraniano acaba de codificar y autorizar para las Fuerzas de Defensa el Dovbush T40, un avión no tripulado fabricado en el país cuyo alcance declarado supera los 2.000 kilómetros y que puede mantenerse en vuelo durante más de 24 horas. Es suficiente, según el propio Ministerio, para desarrollar misiones a distancias correspondientes a los Urales y zonas occidentales de Siberia.

La cifra cambia directamente la categoría del aparato. Ya no estamos ante un dron pensado únicamente para acompañar tropas sobre el campo de batalla, sino ante una plataforma que Ucrania define como “de nivel estratégico”.

Casi cinco metros de ala y más de 24 horas sin aterrizar

El Dovbush T40 tiene una envergadura cercana a cinco metros y deriva de la experiencia acumulada con el Dovbush T20, un modelo empleado desde 2022 para reconocimiento de medio alcance y apoyo a la artillería.

El nuevo diseño lleva esa arquitectura mucho más lejos. Según Defensa, durante las pruebas confirmó las especificaciones declaradas por sus desarrolladores. La aeronave incorpora un motor con inyección electrónica de combustible, soluciones destinadas a reducir su visibilidad para los radares y sistemas concebidos para mantener su funcionamiento en entornos con interferencias electrónicas.

Sus más de 2.000 kilómetros de alcance son la característica que lo convierte en algo especialmente relevante. Para hacerse una idea de la escala, es una distancia semejante a viajar por carretera desde Madrid hasta aproximadamente Varsovia.

La autonomía superior a un día permite además combinar alcance con permanencia sobre grandes áreas. El aparato está concebido para reconocimiento profundo y obtención de información, además de otras funciones militares de largo alcance.

Hay, sin embargo, una cautela importante. Estas prestaciones proceden fundamentalmente del Ministerio de Defensa ucraniano y del fabricante. Por ahora no existe suficiente información pública independiente sobre aspectos como producción disponible, carga útil o rendimiento real a máxima distancia.

La guerra de drones está dejando de ocurrir únicamente sobre las trincheras

Ucrania acaba de autorizar un dron capaz de volar más de 2.000 kilómetros y permanecer un día entero en el aire. El Dovbush T40 convierte los Urales y parte de Siberia en profundidad alcanzable desde territorio ucraniano
© FOCUS.

El T40 permite ver algo más grande que las especificaciones de un único aparato. Ucrania está desarrollando una familia cada vez más amplia de sistemas no tripulados fabricados dentro del país, desde pequeños drones tácticos hasta plataformas capaces de operar a enormes distancias.

Solo desde comienzos de 2026, el Ministerio de Defensa afirma haber codificado y autorizado 413 sistemas aéreos no tripulados, prácticamente todos de fabricación ucraniana.

Eso refleja una transformación industrial acelerada por la guerra. El objetivo ya no consiste solamente en producir grandes cantidades de pequeños multicópteros relativamente baratos, sino en desarrollar plataformas nacionales capaces de cubrir misiones que tradicionalmente requerían sistemas mucho más complejos.

El Dovbush T40 representa precisamente ese salto: toma la experiencia de un aparato táctico anterior y la convierte en una máquina pensada para permanecer más de un día volando y recorrer distancias medidas en miles de kilómetros.

Los 2.000 kilómetros cambian el mapa mucho más que el tamaño del dron

Un alcance así no significa que cualquier punto dentro de un círculo de 2.000 kilómetros pueda alcanzarse automáticamente. Ruta, condiciones meteorológicas, carga transportada, defensas y otros factores pueden modificar radicalmente lo que una aeronave consigue hacer en una operación real. Pero la cifra explica por qué Ucrania presenta al T40 como un sistema estratégico.

Durante buena parte de la guerra, uno de los límites fundamentales de Kiev ha sido la enorme profundidad geográfica de Rusia. Mover determinados recursos cientos o miles de kilómetros hacia el interior ofrecía una barrera que los sistemas tácticos simplemente no podían atravesar.

Los drones de largo alcance están erosionando poco a poco esa ventaja geográfica. Y quizá esa sea la parte más significativa del Dovbush T40: Ucrania no acaba de presentar simplemente otro dron. Ha autorizado una aeronave no tripulada nacional diseñada alrededor de una idea mucho más ambiciosa: que una distancia de más de 2.000 kilómetros deje de ser necesariamente sinónimo de estar demasiado lejos.

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