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El emblemático Edificio Chrysler de Nueva York está en venta. La obra maestra del art déco llegó a ser —durante once meses— el edificio más alto del mundo, pero los altos costes de mantenimiento y las dificultades para competir con rascacielos más modernos al oeste de Manhattan han llevado a su actual dueño, el fondo soberano de Abu Dabi, a quitárselo de encima.

El Edificio Chrysler se inauguró en 1930. Diseñado por William Van Alen, fue la sede de Chrysler hasta los años 50, pero no fue el fabricante de automóviles el que lo pagó. Walter P. Chrysler, el fundador de la compañía, estaba obsesionado con construir el edificio más alto del mundo y se lo tomó como un proyecto personal. Tal era su obsesión que construyó en secreto una gigantesca aguja de acero para coronar el Chrysler con la intención de superar en altura al Bank of Manhattan Trust Building, que se había inaugurado el mes anterior. Finalmente, el título de edificio más alto le duró menos de un año: lo que tardó en inaugurarse el Empire State.

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El Chrysler tiene 77 plantas, 32 ascensores y una altura de 319 metros. Es el edificio de ladrillos más alto del mundo y el octavo edificio más alto de Nueva York. Se encuentra al este de Midtown Manhattan, en la calle 42, muy cerca de la estación Grand Central; un punto neurálgico de la ciudad.

En 1997 fue adquirido y renovado por el grupo estadounidense Tishman Speyer. En 2008, el fondo Mubadala compró a Speyer el 90% de la propiedad. Ahora los árabes se han cansado de sus gárgolas de acero y han pedido a la inmobiliaria CBRE Group que le busque comprador.

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CBRE dice “estar recibiendo consultas de todo el mundo”, pero se niega a revelar el precio del edificio. Los expertos creen que es improbable el fondo de Abu Dabi recupere los 800 millones de dólares que pagó por él en 2008. El porcentaje de ocupación del Chrysler es del 80%, por debajo del promedio de la ciudad.

Es uno de los edificios más famosos del mundo, pero no logra competir con otros rascacielos modernos y sostenibles que se alzan sobre el río y cuentan con amplias terrazas, gimnasios y ventanales.

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