Durante años, elegir un Echo Dot significaba aceptar cierto intercambio: Alexa y todas sus funciones estaban ahí, pero el sonido no era precisamente el motivo principal para comprarlo. El Amazon Echo Dot Max intenta romper un poco con esa idea y ahora tiene un precio mucho más fácil de defender. Amazon lo ha rebajado de 129,99 euros a 64,99 euros, exactamente un 50% de descuento.
Dicho de otra manera, cuesta 65 euros menos que antes y se queda prácticamente en terreno de los Echo Dot más sencillos. La diferencia es que este Max nació precisamente para quienes utilizan el altavoz para escuchar música de verdad, y no únicamente para preguntarle a Alexa qué tiempo hará mañana o poner un temporizador mientras cocinan.
El Echo Dot pequeño ya no tiene por qué sonar pequeño
Amazon cambió bastante el interior para este modelo. Es el primer Echo Dot que utiliza un sistema de dos vías, combinando un woofer de alta excursión dedicado a los graves con un tweeter separado para las frecuencias altas. Según la propia compañía, consigue casi tres veces más graves que el Echo Dot de quinta generación.
Pero hay otra cosa interesante: no deberíamos tener que colocarlo en el punto exacto del salón y empezar a tocar ajustes para que suene decentemente. El Echo Dot Max puede analizar las características acústicas del espacio y adaptar automáticamente el sonido a la habitación donde lo hemos colocado. Es una de esas funciones que trabajan por detrás y que probablemente terminemos agradeciendo más que un menú lleno de ecualizadores.
También lleva el procesador AZ3 diseñado por Amazon, que no solo se ocupa del rendimiento. La compañía explica que su nueva matriz de micrófonos mejora la detección de la palabra de activación y ayuda a Alexa a distinguir mejor nuestra voz cuando hay ruido alrededor. Algo bastante lógico para un aparato al que muchas veces acabamos hablando desde la otra punta de la habitación.
Y aquí el apellido Max también afecta al hogar conectado. Este es el primer Echo Dot que incorpora un hub de hogar digital, con compatibilidad con tecnologías como Zigbee, Thread y Matter, además de Wi-Fi y Bluetooth. En la práctica, puede convertirse en el centro desde el que controlar bombillas, enchufes y otros dispositivos compatibles sin tener que añadir necesariamente otro concentrador a la casa.
A esto se suma Omnisense, el sistema de sensores de Amazon que puede utilizar señales como ultrasonidos, audio o Wi-Fi para activar determinadas automatizaciones. Por ejemplo, una rutina podría ponerse en marcha al detectar presencia en una estancia, sin necesidad de decirle nada a Alexa.
Lo curioso es que todo esto sigue viviendo dentro de un altavoz relativamente pequeño. El Amazon Echo Dot Max cuesta ahora 64,99 euros en lugar de 129,99 euros, así que el 50% de descuento cambia bastante dónde queda colocado dentro de la familia Echo. A este precio, ya no hace falta querer simplemente “un Echo mejor”: también puede tener sentido para quien buscaba un altavoz compacto para escuchar música y, de paso, llevarse Alexa y un hub para la casa conectada.