La Universidad Tecnológica Nacional suma hoy un nuevo hito a su historia: la Facultad Regional Haedo lanzará su primer satélite al espacio.
Se llama UTN FRH-DIY 1 y fue desarrollado junto con la empresa argentina DIY Satélite. El pequeño dispositivo viajará a bordo de un Falcon 9 de SpaceX como parte de la misión compartida Transporter-18, que transporta decenas de cargas hacia la órbita terrestre baja.
El objetivo del proyecto es estudiar algo que puede convertirse en un problema serio para cualquier nave espacial: la radiación y su efecto sobre la electrónica.
Un satélite que cabe prácticamente en una mano
El UTN FRH-DIY 1 pertenece a la categoría PocketQube, una clase de satélites extremadamente pequeños pensados para realizar experimentos tecnológicos y científicos con costos mucho menores que los de las plataformas tradicionales.
El dispositivo mide aproximadamente 5 centímetros de lado, pesa unos 200 gramos y tiene una vida útil estimada de entre dos y tres años.
A pesar de su tamaño, lleva a bordo sensores capaces de detectar radiación gamma, una forma de radiación electromagnética de muy alta energía.
El proyecto fue desarrollado por el Grupo SyCE —Simulación y Cálculos Electromagnéticos— de la UTN Haedo, dirigido por el ingeniero Cristian Arrieta, con participación de docentes, investigadores y estudiantes.

Qué quiere medir la UTN en el espacio
La radiación es uno de los enemigos silenciosos de los satélites.
Cuando los componentes electrónicos permanecen durante largos períodos fuera de la protección de la atmósfera terrestre pueden recibir partículas y radiación capaces de producir errores en la memoria, fallos temporales o incluso daños permanentes. Por eso, comprender cómo se comportan distintos componentes en órbita resulta fundamental para diseñar sistemas espaciales más confiables.
El UTN FRH-DIY 1 buscará obtener mediciones que permitan estudiar ese ambiente y aportar datos sobre el deterioro progresivo de la electrónica.
Parte de esa información podrá compartirse con especialistas dedicados a investigar la meteorología espacial, es decir, cómo fenómenos relacionados con el Sol afectan al entorno alrededor de la Tierra y a la tecnología que funciona allí.
Componentes comerciales llevados al espacio
El proyecto también tiene otro elemento interesante.
DIY Satélite trabaja con componentes COTS, siglas de Commercial Off-The-Shelf: piezas comerciales disponibles en el mercado que no fueron diseñadas originalmente para misiones espaciales.
Su principal ventaja es el precio.
Utilizar electrónica convencional puede reducir considerablemente los costos de un satélite, pero también plantea una pregunta importante: ¿cuánto puede resistir ese hardware en condiciones espaciales reales?
Justamente ahí entra la misión científica del UTN FRH-DIY 1.

Una órbita de hasta 600 kilómetros de altura
El satélite está pensado para operar en una órbita cercana a los polos terrestres, aproximadamente entre 500 y 600 kilómetros de altura. Esa trayectoria permitiría que pase regularmente sobre Argentina y pueda comunicarse con estaciones terrestres ubicadas en el país.
Durante cada pasada será posible descargar los datos recolectados por sus sensores y analizar cómo varía la radiación a lo largo del tiempo.
Transporter-18 llevará decenas de experimentos al espacio
El lanzamiento forma parte de Transporter-18, una misión rideshare de SpaceX. Este tipo de vuelos permite que universidades, empresas y organizaciones compartan un mismo cohete, reduciendo significativamente el costo de acceder al espacio.
En esta oportunidad, el Falcon 9 transportará 130 cargas útiles entre satélites, CubeSats, PocketQubes y otros equipos experimentales. Para la UTN Haedo, sin embargo, una de ellas será especialmente importante.
Porque dentro de un dispositivo de apenas 200 gramos viajarán años de trabajo de estudiantes e investigadores argentinos y, si todo funciona como está previsto, también regresarán datos capaces de ayudar a diseñar satélites más resistentes para futuras misiones espaciales.