Foto: Marcio Jose Sanchez / AP Images.

Se supone que si en Android desactivas la ubicación, el teléfono deja de enviar datos sobre tu posición. Resulta que esa afirmación no es del todo cierta. Google acaba de reconocer que lleva todo 2017 estudiando datos de ubicación de sus usuarios por encima de la configuración de privacidad.

El proceso era (Google se ha comprometido a dejar de hacerlo de inmediato) independiente de las aplicaciones y de la configuración. En otras palabras, daba igual que no estuvieses usando Google Mapas o que tuvieras la localización desactivada en los ajustes del teléfono. De igual manera, la práctica se extendía a todos los terminales Android independientemente del fabricante o de la versión del sistema operativo.

Vaya por delante que el hecho de que Google haya estado estudiando tus idas y venidas no significa que sepa cuántas veces has ido al Starbucks este mes. La información que ha estado analizando es la posición de las antenas de telefonía a las que tu móvil se conecta a medida que te desplazas, no tu posición exacta. En teoría Google o un hacker podría utilizar esa información para triangular tu posición, pero no es un proceso sencillo ni ha habido brechas de seguridad en el uso de esos datos. En definitiva, no tienes que preocuparte de que un extraño sepa qué lugares frecuentas.

Lo realmente preocupante de la investigación realizada por Quartz (y confirmada por Google) es que la compañía se pase la privacidad de los usuarios de Android por sus partes nobles y use esos datos aún cuando el usuario se ha negado expresamente a ello.

Un portavoz de Google ha justificado la decisión explicando que los datos no se almacenan en ningún servidor de la compañía y que solo se han estudiado para tratar de mejorar el sistema de notificaciones y las aplicaciones de mensajería. Tras la pillada de Quartz, Google ha asegurado que pondrá fin a la práctica de manera inmediata. Al menos, hasta que les vuelvan a pillar a ellos o a otra compañía con las manos en los datos. [vía Quartz]