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Ciencia

Años buscando el secreto de la longevidad, hasta que un grupo de científicos decidió ir a la fuente, y encontraron una firma metabólica única que distingue a los longevos del resto

Investigadores de la Boston University analizaron la sangre de personas que llegaron a los 100 años y encontraron algo que no está presente en el envejecimiento normal: niveles inusualmente altos de ciertos ácidos biliares y esteroides preservados que se asocian con menor riesgo de mortalidad. La firma metabólica de los centenarios no solo es diferente a la del resto: parece resistir activamente el deterioro típico del envejecimiento
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Hay personas que llegan a los 100 años con una salud que avergüenza a la de muchos de 70. No es solo una cuestión de buenos hábitos o genética favorable, aunque ambos importan. Investigadores de la Boston University acaban de publicar evidencia de que los centenarios tienen algo en su sangre que no aparece en el envejecimiento ordinario: un conjunto de moléculas con una distribución tan particular que funciona como una especie de huella dactilar biológica de la longevidad extrema. Y lo más sorprendente es que esa firma no solo es diferente: parece activamente protectora.

El estudio más extenso sobre el metaboloma de los centenarios

Analisis De Sangre
© Hush Naidoo Jade Photography – Unsplash

El trabajo fue realizado por un equipo del Chobanian & Avedisian School of Medicine de Boston University, liderado por la investigadora Paola Sebastiani, y se publicó en la revista GeroScience. Los datos provienen del New England Centenarian Study, uno de los estudios más extensos del mundo sobre personas de 100 años o más, que ha seguido a centenarios y sus familias desde 1994.

El análisis se centró en el metaboloma —el conjunto completo de moléculas pequeñas producidas por el metabolismo— de los participantes, comparando el perfil sanguíneo de los centenarios con el de personas de otras edades. Lo que buscaban era si existía algún patrón molecular que distinguiera sistemáticamente a los que llegaron a los 100 del resto, más allá de los factores ya conocidos.

Ácidos biliares y esteroides: las moléculas de la longevidad

El hallazgo central fue claro: los centenarios tenían niveles inusualmente altos de ciertos ácidos biliares primarios y secundarios en sangre, junto con niveles preservados de varios esteroides. Esa combinación no se observa en el envejecimiento normal, donde los perfiles metabólicos muestran patrones distintos.

Los ácidos biliares no son solo los compuestos que ayudan a digerir las grasas en el intestino. En los últimos años, la investigación ha revelado que cumplen funciones metabólicas y de señalización mucho más amplias: regulan el metabolismo de la glucosa, la inflamación, la función hepática y la composición del microbioma intestinal. Que los centenarios tengan niveles inusualmente altos de estas moléculas sugiere que su metabolismo —y en particular la relación entre el hígado, el intestino y el microbioma— está funcionando de maneras que el envejecimiento típico no replica.

Una firma que predice menor riesgo de mortalidad

Los patrones metabólicos identificados en los centenarios se asociaron con menor riesgo de mortalidad, lo que va más allá de simplemente describir qué tienen diferente: sugiere que esas moléculas están activamente relacionadas con la protección frente al deterioro fisiológico. «Los centenarios parecen tener un perfil metabólico que los protege del envejecimiento típico. No solo envejecen más lento: su química interna parece resistir activamente los procesos que en otros casos acortan la vida», señala el análisis de SciTechDaily.

El estudio también encontró que los centenarios preservaban niveles de ciertos esteroides que en la mayoría de las personas declinan con la edad. La preservación de esos niveles podría ser clave para mantener funciones hormonales, inmunes y cognitivas que típicamente se deterioran en la vejez avanzada.

¿Puede replicarse artificialmente esta firma?

Dieta De Abuelos
© RDNE Stock project

La pregunta que naturalmente surge es si esta firma metabólica puede inducirse en personas que no tienen esa predisposición genética y metabólica. Los autores son cautelosos: el estudio es observacional, no experimental. No prueba que elevar artificialmente los ácidos biliares o los esteroides en sangre produzca los mismos efectos protectores. El perfil metabólico de los centenarios podría ser tanto una causa de su longevidad como una consecuencia de los mismos procesos biológicos que los protegen —o ambas cosas a la vez.

Lo que sí abre es una línea de investigación farmacológica concreta: si se identifica qué rutas metabólicas producen esa firma, podría diseñarse intervenciones —ya sean dietéticas, farmacológicas o microbiómicas— que intenten replicarla. El microbioma intestinal, en particular, es un candidato atractivo porque regula directamente la producción de ácidos biliares secundarios y es altamente modificable a través de la dieta.

Lo que los centenarios ya sabían sin saberlo

El New England Centenarian Study y otros programas similares llevan décadas documentando que los centenarios comparten ciertos patrones de comportamiento: dietas ricas en vegetales, actividad física sostenida a lo largo de toda la vida, redes sociales fuertes, y una tendencia a manejar el estrés de maneras que no generan inflamación crónica. Todos esos factores influyen directamente en el metabolismo del hígado y el microbioma. El hallazgo del nuevo estudio sugiere que esas conductas podrían estar produciendo, como resultado bioquímico, exactamente la firma metabólica que ahora se identificó en su sangre.

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