Foto: AP

Caleb Schwab murió decapitado en agosto de 2016 cuando se deslizaba por el tobogán acuático más alto y rápido del mundo. John Schooley, el creador de la atracción, ha sido detenido este martes por agentes federales bajo los cargos de asesinato en segundo grado e imprudencia temeraria, entre otros.

Schooley es la persona que diseñó Verrückt, un tobogán de agua de 51 metros (el equivalente a 17 pisos) que tuvo una corta existencia en el parque acuático Schlitterbahn de Kansas City. Para probar Verrückt, que significa “loco” en alemán, tenías que subir 264 escalones y estar dispuesto a superar los 100 kilómetros por hora en una pequeña balsa de tres plazas.

Las dimensiones del tobogán más alto del mundo en perspectiva
Gráfica: Schlitterbahn

La atracción fue desmontada meses después de su inauguración tras la muerte de Caleb, que tenía 10 años cuando su balsa salió volando del tobogán. En los 182 días que estuvo abierta, se registraron 13 lesiones y dos conmociones cerebrales, incluida la de una adolescente de 15 años que quedó temporalmente ciega, según una querella presentada en Kansas.

Un gran jurado acusa a Schooley y Jeffrey Henry —el copropietario del parque— de construir la atracción sin la capacidad técnica o la experiencia pertinente, y con el único objetivo de impresionar a la gente por la altura del tobogán, que fue incluido en el libro Guinness de los récords.

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A pesar de las detenciones (Henry fue arrestado a finales de marzo), un portavoz de Schlitterbahn reiteró que sus propietarios son inocentes, y que el parque lleva cuatro décadas entreteniendo a millones de visitantes. John Schooley, que ahora tiene 72 años, podría pasar los próximos 41 en prisión.