4.400 paneles solares para cubrir el techo del mítico Blackfriars Bridge en Londres. En total, 281 metros de largo. Es el proyecto que la compañía ferroviaria británica Network Rail llevaba desarrollando durante los últimos 5 años y que por fin, hace unos días, ha visto la luz. El puente Blackfriars, construido sobre el río Támesis en 1869, se renueva así convirtiéndose en el puente solar más grande del mundo.

Los paneles solares funcionarán con la luz del día, independientemente si hay luz directa del Sol o no. Ocupan una superficie de 6.000 metros cuadrados sobre el puente y la energía que produzcan servirá para cubrir el 50% las necesidades eléctricas de la estación de Blackfriars.

La construcción se realizó en diferentes fases, interrumpida parcialmente por la celebración de los Juegos Olímpicos de 2012. Ahora el puente ya está plenamente operativo. Puedes ver varias imágenes debajo y algunas más por aquí. [vía Network Rail]

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