Mientras el mundo observa con atención el aumento de tensiones globales, en América Latina también se mueven piezas clave en el tablero militar. Tres países están incorporando tecnología de defensa de vanguardia, marcando un giro estratégico que podría cambiar las reglas del juego en la región: los cazas Gripen NG con radar AESA, una herramienta que redefine lo que significa el control del espacio aéreo.
¿Qué hace tan especial al radar AESA?

El radar AESA (Active Electronically Scanned Array) representa la cima de la tecnología en detección aérea. A diferencia de los radares tradicionales, este sistema no depende de partes móviles, sino de una matriz de emisores y receptores que pueden escanear el entorno en múltiples direcciones al mismo tiempo.
Su capacidad para rastrear varios objetivos simultáneamente, operar con discreción y resistir interferencias electrónicas lo convierte en una herramienta crucial en combates modernos. En pocas palabras, quien tiene radar AESA, tiene la ventaja.
Brasil toma la delantera con el Gripen NG

Brasil es pionero en la región al desplegar el Saab Gripen NG, un avión de combate que no solo incorpora radar AESA, sino también misiles de largo alcance como el Meteor. La flota brasileña ya cuenta con varios de estos cazas, que están siendo ensamblados en parte por Embraer, gracias a un acuerdo de transferencia tecnológica con Suecia.
El Gripen NG es considerado un caza de generación 4.5+, ideal para misiones aire-aire, ataque a tierra y guerra electrónica, lo que le otorga a Brasil una plataforma flexible, moderna y poderosa.
Colombia y Perú no se quedan atrás
Colombia fue el primer país en introducir radares AESA en sus aviones Kfir C10, aunque ahora da un paso más al confirmar la compra del Gripen NG, que sustituirá a sus cazas actuales. Con esto, mantiene su posición como uno de los actores militares más avanzados del continente.
Perú, por su parte, avanza en su propio proceso de modernización. Su gobierno evalúa adquirir 12 cazas Gripen NG, con opción a más, aunque también analiza otros modelos de alta tecnología. En cualquier escenario, el salto al radar AESA ya parece inevitable.
¿Un nuevo equilibrio de poder en América Latina?
La incorporación de tecnología de combate avanzada por parte de Brasil, Colombia y Perú no implica una carrera armamentista, pero sí una señal clara de preparación frente a un mundo incierto. Estos países apuestan por una defensa moderna, basada en disuasión, interoperabilidad y tecnología de punta.
Con los cazas Gripen NG y los radares AESA, América Latina deja atrás décadas de obsolescencia y se proyecta hacia una nueva etapa: la de fuerzas aéreas preparadas para el siglo XXI.
[Fuente: El Cronista]