Seguir Martín Nicolás Parolari
El almacenamiento masivo de hidrógeno en el subsuelo permite guardar energía cuando sobra y utilizarla cuando falta. Con este proyecto, China intenta pasar de la teoría a una infraestructura real que podría cambiar cómo funcionan las redes energéticas.
China ha logrado acceder a un entorno extremo que llevaba aislado del mundo exterior durante eras geológicas. El objetivo no es solo explorar, sino reconstruir la historia ambiental del planeta desde uno de sus lugares más inaccesibles.
El observatorio Vera Rubin inicia una nueva etapa en la exploración del cielo profundo. Su capacidad para detectar objetos débiles y lejanos podría resolver uno de los mayores debates de la astronomía moderna en apenas unos años.
Un estudio reciente plantea que las cuerdas anudadas de los incas no solo servían para contar, sino para estructurar información de forma comparable a sistemas informáticos modernos. La idea no es descifrar su contenido, sino entender cómo funcionaban.
La compañía ha decidido parar la producción de algunos de sus coches más emblemáticos para centrarse en Optimus. Detrás hay una inversión de 25.000 millones de dólares y una estrategia que sitúa la robótica y la IA por encima del negocio automotriz.
El análisis de un esqueleto encontrado en Israel revela un crecimiento mucho más acelerado de lo esperado. No es un caso aislado, y podría estar directamente relacionado con la supervivencia en entornos extremadamente fríos.
Un análisis masivo de microbiota en animales del altiplano tibetano ha destapado un dato incómodo: gran parte de la vida en la Tierra sigue sin catalogar. Y no está en selvas remotas, sino dentro de organismos que ya conocíamos.
La regla siempre pareció sencilla: si hay agua líquida, hay posibilidades de vida. Esa idea se convirtió casi en un atajo mental dentro de la astronomía moderna. Detectar agua era, en cierto modo, encontrar esperanza. Pero ahora ese enfoque empieza a quedarse corto… y no por un detalle menor.
Durante un tiempo, 3I/ATLAS fue eso que solemos ver en astronomía: un objeto interesante, sí, pero dentro de lo esperado. Un visitante más cruzando el sistema solar, sumándose a una lista todavía corta pero cada vez más familiar. Sin embargo, había algo que no terminaba de encajar… y ahora empieza a tener sentido.
Marte vuelve a recordarnos que todavía guarda demasiados secretos. El rover Curiosity detectó compuestos orgánicos inéditos en el planeta rojo y abrió una posibilidad fascinante: que parte de esa química ancestral haya permanecido preservada desde la era en la que la vida surgía en la Tierra.
Durante años repetimos una idea cómoda: que la medicina, la agricultura y la tecnología habían frenado la evolución humana. Un nuevo análisis de miles de genomas antiguos sugiere justo lo contrario. Seguimos cambiando, y quizá nunca dejamos de hacerlo.
Durante años parecían pulsos imposibles de separar de las interferencias polares. Ahora, un detector enterrado bajo el Polo Sur confirma que esconden información sobre las partículas más energéticas del cosmos.
29 Cygni b llevaba años desconcertando a los astrónomos por su tamaño descomunal y su posición extraña. El nuevo análisis del James Webb no solo aclara su identidad, también sugiere que algunos planetas gigantes pueden nacer y crecer mucho más allá de lo previsto.
La capacidad de hablar siempre se consideró una ventaja distintiva de nuestra especie. Ahora, nuevas pruebas apuntan a que parte del “hardware biológico” del lenguaje apareció mucho antes de nosotros.
Las enormes vasijas llevaban más de un siglo a la vista sin que nadie analizara su interior. Ahora, la química moderna ha descubierto qué almacenaban y por qué sus reparaciones eran mucho más sofisticadas de lo esperado.
La transición energética suele chocar con un problema enorme: sustituir infraestructuras enteras. Este nuevo sistema japonés promete recortar emisiones sin esperar décadas ni rehacer redes completas.
La prehistoria suele contarse en términos de gigantes y catástrofes, pero los restos fósiles revelan otra historia mucho más íntima: animales que sufrían fracturas, infecciones, parásitos y problemas para caminar.
La fama de Petra siempre se apoyó en sus templos esculpidos en roca, pero una nueva investigación apunta hacia otro prodigio oculto. Bajo su superficie habría funcionado una red hidráulica compleja que convirtió el agua en símbolo de poder y supervivencia.
Un equipo español ha identificado el mecanismo mínimo que activa la defensa hídrica de las plantas. La clave estaba escondida en solo cinco aminoácidos tras millones de años de evolución.
El hallazgo parecía improbable incluso para los expertos: un camposanto tranquilo escondía una población gigantesca de insectos esenciales para los ecosistemas. Todo estaba ocurriendo bajo tierra y a plena vista.