Anthropic presentó Claude Science, una plataforma de inteligencia artificial para investigadores, y confirmó un paso mucho más ambicioso: lanzar sus propios programas preclínicos de descubrimiento de fármacos. La empresa quiere enfocarse en enfermedades desatendidas, aunque todavía no explicó qué tratamientos buscará ni cómo llegará a ensayos clínicos.
Un estudio publicado en Science propone una nueva explicación para uno de los grandes enigmas climáticos del planeta: por qué la Antártida se cubrió de hielo millones de años antes que el Ártico. La clave estaría en ondas del manto que elevaron la Antártida Oriental hasta hacer posible la acumulación permanente de nieve.
Investigadores del CSIC desarrollaron un robot social de bajo coste que actúa como coterapeuta en sesiones con niños con autismo. El dispositivo usa inteligencia artificial, modelos matemáticos, reconocimiento de voz y visión por computador para interpretar gestos, responder con emociones y facilitar la comunicación.
Los árboles urbanos ya no deberían verse como decoración o simple mobiliario verde. Un nuevo ensayo publicado en PLOS Climate propone tratarlos como infraestructura esencial frente al cambio climático, igual que el alcantarillado, la red eléctrica o el transporte, porque reducen calor, absorben lluvia y protegen la salud pública.
Las imágenes generadas por inteligencia artificial ya no son solo un problema de redes sociales. También están entrando en el mundo científico, donde una figura puede funcionar como evidencia. El riesgo no está solo en fabricar imágenes falsas, sino en erosionar la confianza en las imágenes reales.
Los bots ya generan más solicitudes web que los usuarios humanos, según datos recientes de Cloudflare. La cifra marca un cambio profundo en la forma en que funciona internet: cada vez más páginas son leídas por máquinas, rastreadores y agentes de IA antes que por personas reales.
OpenAI mantiene conversaciones preliminares para explorar una propuesta inédita: entregar al Gobierno de Estados Unidos una participación del 5% en la compañía. La idea, impulsada por Sam Altman, busca crear un fondo público que permita compartir parte de los beneficios económicos generados por la inteligencia artificial.
Responder una llamada desconocida parece inofensivo, pero algunas estafas aprovechan respuestas automáticas y datos de verificación para suplantar identidades. El riesgo no está solo en hablar, sino en entregar señales de consentimiento o códigos que permiten tomar el control de cuentas como WhatsApp.
Japón acaba de poner una cifra enorme sobre la mesa: desplegar unos diez millones de robots con inteligencia artificial antes de 2040. La meta no apunta solo a humanoides, sino a máquinas capaces de trabajar en fábricas, hospitales, restaurantes, logística y cuidados en un país cada vez más envejecido.
Airbus ya trabaja en el futuro sustituto del A320, una de las familias de aviones más exitosas de la historia. El programa, conocido internamente como eAction, podría lanzarse formalmente en 2030, aunque su entrada en servicio quedaría para la segunda mitad de los años 30.
Sony dejará de producir discos físicos para nuevos juegos de PlayStation a partir de enero de 2028. La decisión acelera el salto al formato digital, pero también abre una discusión incómoda: qué pasa con la reventa, los préstamos, las tiendas físicas y la sensación de propiedad real sobre los videojuegos.
TOTO es conocida en todo el mundo por sus inodoros inteligentes, pero su experiencia en cerámica la llevó a un negocio mucho menos visible: componentes clave para fabricar semiconductores. Ahora planea invertir cerca de 500 millones de dólares para reforzar su papel en la era de los chips avanzados.
Los talleres de cerámica, pintura y otras actividades manuales parecen una moda de redes sociales, pero su éxito podría tener una explicación más profunda. Combinan socialización, concentración, placer y una sensación de productividad tranquila que ayuda a desconectar del estrés sin sentir que estamos “perdiendo el tiempo”.
Una tesis doctoral de la Universidad de Radboud analizó cómo responderían bacterias patógenas terrestres a condiciones parecidas a las de Marte. El resultado inquieta: algunas no solo sobreviven, sino que después parecen interactuar de forma distinta con el sistema inmunitario humano, algo clave para futuras misiones tripuladas.
Nvidia y la startup Valar Atomics están explorando un modelo de centro de datos para inteligencia artificial alimentado por energía nuclear y diseñado para consumir muy poca agua local. La idea combina un microreactor refrigerado con helio, sistemas cerrados de refrigeración y una promesa clave: sostener la IA sin presionar tanto a las comunidades.
Un nuevo rastreador laboral de California muestra que los despidos asociados a la inteligencia artificial no se reparten por igual. Aunque no hay evidencia de una ola general de desempleo por IA, las solicitudes de prestaciones crecieron entre trabajadores universitarios en puestos muy expuestos a estas tecnologías.
Llenar el refrigerador hasta el último hueco parece una forma práctica de aprovechar espacio, pero puede tener el efecto contrario: bloquear la circulación del aire frío, crear zonas desiguales de temperatura y hacer que los alimentos se conserven peor. La clave no es guardar más, sino ordenar mejor.
Las series no nos atrapan por casualidad. Su estructura por episodios, los finales abiertos, la conexión emocional con los personajes y la enorme variedad de historias disponibles hacen que muchas veces sintamos que necesitamos seguir mirando. Detrás de ese “un capítulo más” hay narrativa, psicología y diseño de consumo.
Clementina XXI, una de las supercomputadoras más potentes de Sudamérica, estará disponible para empresas, pymes y organizaciones argentinas. Un acuerdo entre la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología y la Fundación Sadosky busca llevar capacidad de supercómputo al sector productivo para proyectos de IA, salud, energía, simulación y ciencia de datos.
Las noches de calor extremo ya no son solo una molestia para dormir. Un estudio internacional liderado por el CSIC analizó más de 14 millones de muertes en 178 ciudades y concluyó que el exceso de calor nocturno aumenta el riesgo de mortalidad de forma independiente al calor del día.