A la izquierda, el efecto bajo el efecto placebo de LSD. A la derecha, bajo los efectos de la droga.

La dietilamida de ácido lisérgico o LSD se cuenta entre las drogas alucinógenas más potentes que existen, pero aún hay muchas incognitas sobre sus efectos en el cerebro. Un grupo de investigadores han sometido a un escáner cerebral a varios voluntarios en pleno subidón de esta droga con resultados sorprendentes.

20 voluntarios recibieron una dosis intravenosa de LSD (más potente que las dosis que se ingieren) en una primera sesión. Después recibieron un placebo para descartar el sesgo psicológico. Todos ellos se sometieron a tres tipos diferentes de escáner cerebral para medir los cambios en la presión arterial dentro del cerebro, en las ondas cerebrales, y las diferentes conexiones neuronales. Las imágenes muestran, en definitiva, la inusitada actividad que se pone en marcha tras el LSD y que ilumina el cerebro como si fuera un árbol de Navidad.

Foto: Imperial/Beckley Foundation

Regiones que normalmente son independientes unas de otras comienzan a interactuar entre sí. Una de las consecuencias más notables es que la corteza visual encargada de procesar la visión comienza a recibir señales de otras zonas del cerebro. La información contenida en estos impulsos es probablemente lo que provoca las alucinaciones visuales. Al mismo tiempo, áreas del cerebro que normalmente suelen trabajar juntas dejan de hacerlo. Los voluntarios relatan que esto genera un sentimiento de comunión con el mundo que los psicólogos denominan “disolución del ego”.

El estudio ha sido posible gracias a una campaña de crowdfunding iniciada por el Colegio Imperial de Londres y la Fundación Berkeley. David Nutt, profesor en el primer centro y uno de los autores tras el estudio, compara las imágenes con el descubrimiento del Bosón de Higgs, pero en el campo de la psicofarmacología. Los datos permitirán determinar las reacciones del cerebro a la droga a nivel fisiológico y abrirán la puerta al uso terapéutico del LSD para tratar desórdenes como las adicciones o la depresión. [Proceedings of the National Academy of Sciences vía The Guardian]


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