GIF: Ankur Dalia, Indiana University

Las bacterias resistentes a los antibi√≥ticos son una amenaza cada vez mayor que se ha cobrado las vidas de m√°s de 23.000 personas solo en Estados Unidos, pero ¬ŅC√≥mo obtiene una bacteria esta resistencia? La respuesta es devorando a sus compa√Īeras muertas, justo lo que se aprecia en este desasosegante v√≠deo.

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Es la primera vez que una c√°mara asiste a ese extra√Īo espect√°culo, confirmando un comportamiento sobre el que hasta ahora solo se hab√≠a teorizado. Lo que aparece en la imagen son dos bacterias Vibrio cholerae, responsables de la enfermedad del C√≥lera. A la izquierda parece que no ocurre nada, pero la imagen de la derecha, coloreada mediante fluorescencia, revela un extra√Īo tent√°culo que surge de una de los microorganismos, recoge un fragmento y lo absorbe. ¬ŅQu√© est√° ocurriendo?

Photo: Ankur Dalia, Indiana University

La bacteria ha desplegado su pilus, un filamento conectado a su membrana citoplasmática, y lo que ha hecho ha sido atrapar el fragmento de una bacteria muerta y devorarlo. Mediante esta estrategia, las bacterias absorben el ADN de otras bacterias e incorporan así sus habilidades, entre ellas la resistencia a los antibióticos. Con el tiempo, la bacteria se convierte en la versión mejorada que tantos quebraderos de cabeza está causando a los hospitales, lo que conocemos como superbacterias. La transferencia de ADN también puede darse entre bacterias vivas, un proceso conocido como conjugación bacteriana (abajo).

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Graphic: Wikipedia

Sin el pilus, la bacteria no tendr√≠a ninguna oportunidad de incorporar ADN porque los poros en su membrana son exactamente del tama√Īo de la doble h√©lice de ADN plegada por la mitad. El ap√©ndice permite al microorganismo integrar el c√≥digo gen√©tico dirigi√©ndolo correctamente hacia la membrana. ‚ÄúLa transferencia horizontal de genes es lo que permite a las bacterias desarrollar resistencia a los antibi√≥ticos, pero el proceso nunca se hab√≠a observado antes porque sucede a una escala incre√≠blemente peque√Īa‚ÄĚ, explica el bi√≥logo Ankur Dalia, de la Universidad de Indiana.

Se trata, en definitiva de un tipo de interacción con el ADN nunca visto antes. Los autores del hallazgo esperan aprender más de este proceso, no solo para entender mejor la evolución de estos microorganismos, sino para combatir más eficazmente infecciones que de otra manera son muy difíciles de tratar. [Nature Microbiology vía Science Alert]