China está decidida a convertirse en el líder global de creciente mercado de las interfaces cerebro-computadora, o BCI. Esta semana avanzó dando un gran paso hacia ese objetivo.
Varios medios chinos informaron el miércoles que la firma china de neurotecnología Neuracle (también conocida como Borui Kang Medical Technology) realizó con éxito el primer implante quirúrgico de una BCI en el cerebro de un paciente que había perdido la movilidad de su mano tras una lesión de la médula espinal sufrida hace una década.
El dispositivo se llama NEO, Neural Electronic Opportunity, y tiene el tamaño de una moneda. Con ocho electrodos, se implanta quirúrgicamente en la superficie de la corteza sensorio motora del cerebro, donde registra señales eléctricas emitidas entre neuronas cuando el paciente imagina que mueve su mano. Envía esas señales a una computadora que las traduce a señales motoras que interpreta un guante robótico que lleva puesto el paciente. El dispositivo NEO fue aprobado por la Asociación Nacional de Productos Médicos de China en el mes de marzo, convirtiéndose en la primera interfaz invasiva aprobada para uso comercial por una agencia regulatoria nacional.
La carrera por dominar las interfaces cerebro-computadora
Para Neuracle es una victoria en su competencia con Neuralink, de Elon Musk. En 2024 esa compañía logró implantar una interfaz cerebro-computadora en un cerebro humano, aunque ese no fue su primer éxito. Neuralink todavía no ha recibido aprobación de la FDA, paso necesario antes de poder llevar al mercado un nuevo tratamiento médico o droga en EE.UU. La compañía de Musk dijo este año que ya contaba con 21 personas en sus ensayos clínicos.
Neuracle de China y Neuralink de Musk se centraron hasta ahora en los implantes quirúrgicos, algo que evidentemente representa algo de riesgo para los pacientes, en tanto que otras compañías han estado conectando el cuerpo humano a computadoras con métodos menos invasivos.
Por ejemplo, el mes pasado Meta dio a conocer su más reciente versión del sistema Brain 2Qwerty, que aprovecha el gran modelo de lenguaje para traducir la actividad cerebral a texto escrito. La compañía dice que la herramienta ayudaría a personas con enfermedades neurodegenerativas que han causado la pérdida del habla para que puedan comunicarse nuevamente. Otra firma china llamada BrainCo ha desarrollado una mano biónica como prótesis que funciona con IA y una técnica conocida como electromiograma.
Los desarrolladores chinos de IA han estado buscando ponerse a tono con sus contrapartes estadounidenses, y el país invierte mucho en los esfuerzos de la nación para construir interfaces cerebro-computadora. Esa fue una de las prioridades principales que presentó el gobierno chino este año para su plan quinquenal, junto a la computación cuántica, los robots con IA, la fusión nuclear, y otras tecnologías estratégicas clave, según Reuters.