Un robot se desplaza por la superficie curva de un enorme tanque metálico mientras pule soldaduras y elimina restos de óxido. No utiliza andamios ni permanece suspendido de una grúa: se mantiene adherido a la pared mediante imanes y recibe las órdenes de un operario situado a una distancia segura.
La máquina pertenece a RobotPlusPlus, también conocida como Shihe Robotics, una compañía china fundada en 2015 y especializada en robots para trabajos en altura. Su catálogo incluye equipos destinados a cascos de barcos, depósitos químicos, bodegas de carga y fachadas de vidrio que pueden alcanzar los 200 metros.
Robots para los trabajos más peligrosos
Estos sistemas buscan automatizar tareas que todavía obligan a los trabajadores a utilizar cuerdas, plataformas elevadoras o andamios. La limpieza con agua a presión, el arenado, la pintura y el pulido implican riesgos de caída, pero también exposición a polvo, restos de pintura, productos químicos y chorros capaces de producir lesiones graves.
RobotPlusPlus ofrece diferentes plataformas a las que pueden incorporarse herramientas de limpieza, pulido o preparación de superficies. Uno de sus modelos está diseñado para eliminar revestimientos de los cascos y adaptarse a sus curvas, mientras otro puede pulir cordones de soldadura dentro de grandes depósitos industriales. La empresa asegura que su solución naval puede trabajar sobre más del 95% de la superficie exterior de un barco.

AKA Robotics, otra compañía china con sede en Shenzhen, comercializa la familia WallHiker. Sus máquinas pueden limpiar cascos con agua a presión, retirar pintura, arenar depósitos y reparar torres eólicas a más de 150 metros de altura. Los robots se controlan desde el suelo y continúan utilizando sistemas anticaída como respaldo.
Cómo consiguen permanecer pegados
No existe una única tecnología para trepar paredes. En superficies de acero, como barcos y depósitos, los robots suelen utilizar ruedas o cadenas con imanes permanentes. Este sistema proporciona una gran fuerza de sujeción y permite transportar herramientas pesadas, pero no funciona sobre hormigón, vidrio o materiales compuestos.
Para esas superficies se utilizan sistemas de vacío o presión negativa. Una bomba extrae aire bajo el robot y genera una diferencia de presión que lo mantiene pegado. Las investigaciones también exploran adherencias inspiradas en las patas de los gecos, sistemas electrostáticos y combinaciones de varios métodos. Cada opción presenta compromisos entre consumo energético, capacidad de carga y riesgo de desprendimiento.
Un equipo de la Universidad de Ingeniería de Harbin probó recientemente en una planta eólica de Nanjing un robot que utiliza succión en lugar de imanes. Puede trepar por metal, vidrio y otras superficies lisas sin dañar los recubrimientos protectores, transportar cinco kilogramos de sensores y detectar grietas, corrosión y defectos estructurales.
La intervención humana todavía es necesaria
Aunque los videos pueden transmitir una imagen de autonomía completa, muchos de estos robots siguen conectados mediante cables que les proporcionan energía, agua a presión o comunicación. También requieren que una persona prepare la zona, instale los equipos de seguridad, controle la herramienta y responda ante obstáculos o fallas de adherencia.
La principal transformación no consiste en eliminar al trabajador, sino en cambiar dónde realiza su tarea. En lugar de permanecer suspendido a decenas de metros, puede manejar el robot desde el suelo y concentrarse en supervisar los resultados.
La tecnología tampoco es exclusiva de China. Gecko Robotics emplea robots trepadores y sensores para inspeccionar instalaciones energéticas, fábricas y barcos de la Armada estadounidense, creando mapas digitales destinados a identificar corrosión y posibles fallos antes de que se conviertan en averías graves.
Los robots que trepan paredes continúan enfrentándose a superficies irregulares, cables, remaches, cambios bruscos de curvatura y fuertes vientos. Sin embargo, ya han superado la etapa del laboratorio. Su mayor avance no está en parecerse a Spider-Man, sino en conseguir que cada vez menos personas tengan que arriesgar la vida colgadas de una pared para limpiar, soldar o inspeccionar una estructura.