La promesa parecía sencilla: comprar acciones de grandes empresas estadounidenses a cualquier hora, cualquier día de la semana y sin depender de los horarios tradicionales de Wall Street. Todo mediante blockchain, con operaciones liquidadas a través de monedas digitales estables. Sin embargo, algunas de las compañías más poderosas del mundo no quieren formar parte de ese experimento.
Coca-Cola, Microsoft, JPMorgan Chase, Dell, Alphabet y Walmart figuran entre las 38 empresas que presentaron objeciones a OKXICE, una plataforma impulsada por el exchange de criptomonedas OKX e Intercontinental Exchange (ICE), matriz de la Bolsa de Nueva York. El número de opositores no deja de crecer. El 27 de octubre eran 33, pero una nueva actualización del 28 de octubre incorporó cinco nombres adicionales, incluidos Eli Lilly y Walmart.
La controversia quedó documentada en los avisos públicos de OKXICE, registrados bajo el marco de exenciones temporales establecido por la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC). El proyecto busca transformar la negociación bursátil, pero ha encontrado un obstáculo que la tecnología no puede resolver por sí sola: la oposición de las empresas cuyas acciones pretende representar.
Acciones disponibles las 24 horas, pero sin el consentimiento de todas las empresas

Una acción tokenizada es una representación digital de un valor financiero tradicional registrada en blockchain. En el modelo propuesto por OKXICE, cada token estaría respaldado por una acción real conservada mediante intermediarios autorizados. Esto permitiría negociar versiones digitales de títulos de empresas estadounidenses sin limitar las operaciones al horario habitual de las bolsas.
La plataforma utilizaría X Layer, la blockchain de OKX, y fondos de liquidez basados en Uniswap v4. Las operaciones se realizarían mediante stablecoins y estarían restringidas a participantes autorizados. Sin embargo, existe una diferencia importante entre poseer una acción tradicional y mantener un token que la representa. Los derechos económicos y políticos del inversor dependen de la estructura jurídica del producto, de los intermediarios y de las condiciones establecidas para ejercerlos.
La SEC aprobó en septiembre de 2026 una exención temporal y condicionada que permite experimentar con plataformas de valores tokenizados. Pero incorporó una protección fundamental: las empresas pueden objetar que terceros representen sus acciones en estos sistemas. Y esa posibilidad está siendo utilizada de forma creciente por algunas de las mayores corporaciones del mundo.
Microsoft, Coca-Cola y JPMorgan encabezan una resistencia que sigue creciendo
El rechazo no se concentra en una única industria. Entre las compañías que objetaron aparecen gigantes tecnológicos como Microsoft, Alphabet, Intel y AMD; entidades financieras como JPMorgan, Goldman Sachs y Wells Fargo; y empresas de consumo como Coca-Cola, McDonald’s y Walmart.
El caso de JPMorgan resulta especialmente llamativo. El banco lleva años desarrollando soluciones financieras basadas en blockchain, incluidas tecnologías para pagos y depósitos tokenizados. Sin embargo, decidió oponerse a esta propuesta concreta. Esto demuestra que apoyar blockchain no significa necesariamente aceptar que cualquier tercero pueda crear versiones digitales de las acciones de una compañía.

Según los registros publicados, la lista pasó de 26 objeciones el 26 de octubre a 33 un día después, y alcanzó 38 el 28 de octubre. De esas 38 empresas, 33 pertenecían a la selección original de 62 emisores, representados por 63 símbolos bursátiles. Por ahora, los documentos no especifican las razones individuales de cada compañía. Sin embargo, el debate regulatorio incluye preocupaciones sobre la fragmentación de la liquidez, las diferencias entre el precio del token y el de la acción subyacente y los derechos de los inversores.
La controversia tampoco significa que la tokenización bursátil esté destinada a desaparecer. Nasdaq y otras empresas financieras están desarrollando sus propias propuestas para llevar valores tradicionales a infraestructuras blockchain. Andrew Cuomo, exgobernador de Nueva York y copresidente de OKXICE, ha defendido el proyecto argumentando que los mercados globales necesitan mayor flexibilidad para negociar fuera de los horarios convencionales.
El problema es que la innovación técnica no elimina la necesidad de acuerdos comerciales ni las exigencias regulatorias. Según la SEC, la inscripción de OKXICE como plataforma interesada en operar bajo la exención tampoco implica que el regulador haya certificado el cumplimiento de todas sus condiciones.
El proyecto todavía no anunció una fecha definitiva de lanzamiento. Y mientras sus promotores buscan avanzar hacia un mercado bursátil disponible las 24 horas, el creciente número de objeciones demuestra que transformar las acciones en tokens será bastante más complicado que trasladarlas a una blockchain.