Hay quienes ya no saben en qué gastar su dinero aquí en la Tierra y para ellos Virgin Galactic tiene una nueva opción: un viaje a la frontera del espacio. El nuevo avión espacial de la compañía es el más reciente en su ambicioso emprendimiento de turismo espacial, y ofrece a los pasajeros unos momentos en que no sentirán peso, disfrutando desde arriba de una vista espectacular de la Tierra.
Esta semana Virgin Galactic presentó su nuevo avión espacial llamado Apeiron, que según el plan reiniciará los vuelos comerciales de turismo espacial en el segundo trimestre de 2027. El vehículo voló, bajo la nave madre de la compañía, Eve, desde la fábrica de naves espaciales de la compañía en Arizona hasta su base de operaciones en Nueva México donde se harán los preparativos para una serie de vuelos de prueba.
Este año la compañía empezó a vender una cantidad limitada de boletos para sus vuelos comerciales de 90 minutos, a US$750.000. Con su vehículo de nueva generación ya en casa Virgin ahora pasa a 100 compradores de esos boletos a una fase inicial de pasajeros ya dispuestos a volar, y se espera que se sumen más.
La gravedad cero no tiene precio
El primer avión espacial clase delta de Virgin reemplazará al modelo anterior de la compañía, el VSS Unity, que llegó a los pasajeros en siete vuelos suborbitales entre 2023 y 2024. Después de su último vuelo en junio de 2024, el emprendimiento espacial pausó los vuelos buscando reducir costos para centrarse en el desarrollo de su avión espacial de nueva generación.
En comparación con su antecesor el Apeiron es más grande y puede llevar seis pasajeros en lugar de cuatro como el Unity. Eso le brinda a Virgin dos asientos pagos extra en cada vuelo. Otra gran diferencia está en la frecuencia de vuelos suborbitales. El Unity solo podía volar una vez por mes, pero la compañía dice que los vehículos Delta requerirán menos mantenimiento entre los vuelos. El Apeiron está diseñado para soportar hasta ocho vuelos por mes.
El itinerario del Ápeiron será el mismo que el de su predecesor. La nave madre de Virgin, transportador VMS eve, despegará llevando al Apeiron bajo su ala central antes de liberarlo a unos 13.500 metros de altitud.
Ya liberado el avión espacial enciende sus motores de cohete y se elevará a un máximo de 87 kilómetros, casi la frontera internacionalmente reconocida del espacio o la Línea de Kármán, a 100 kilómetros de altura. Allí los pasajeros disfrutan de breves y preciosos momentos sin sensación de peso mientras pueden desajustar los cinturones y flotar por la cabina durante tres o cuatro minutos. Entonces el vehículo da inicio a la maniobra de descenso.
¿Tendrá éxito el turismo espacial?
Virgin Galactic anticipa que su nuevo avión espacial significará mayores ingresos porque está diseñado para volar con mayor frecuencia y a menor costo. El precio de cada asiento a bordo del nuevo avión espacial es bastante más elevado que el de los boletos para volar en su predecesor.
Los primeros boletos para volar a bordo del VSS Uniti costaban US$200.000 cada uno cuando la compañía empezó a venderlos en 2005. El precio eventualmente aumentó a US$250.000 y en 2021 ya costaban US$450000. Para 2024 el precio había aumentado a US$600.000, antes de que a finales de marzo Virgin anunciara el nuevo precio de US$750.000.
La presentación del Apeiron abriría una nueva era en los vuelos comerciales ahora que los turistas al espacio suborbital no tienen otras opciones para experimentar la sensación de flotar sobre la Tierra. En enero Blue Origin anunció que pausaba sus vuelos de turismo espacial suborbital durante al menos dos años, para centrarse en el desarrollo de los alunizadores para el programa Artemis de la NASA.
Este nicho del mercado nunca se concretó como industria rentable, considerando el alto costo del desarrollo y mantenimiento de aeronaves espaciales reutilizables, lo que hace que los boletos se vendan a precios tan elevados. Pero evidentemente, sigue habiendo gente dispuesta a pagar el precio de un viaje al (casi) espacio, si tomamos en cuenta la cantidad de pasajeros que ya volaron con Virgin.