Image: Twitter/Fleming

Ocurri√≥ en un bosque en Connecticut y en aquel momento incluso se dud√≥ de la especie. En medio de la naturaleza hab√≠a un sapo saltando y llevando una vida aparentemente normal. Con una salvedad: el animal no ten√≠a rostro alguno, ni rastro de ojos, fosas nasales, mand√≠bula o lengua. ¬ŅC√≥mo demonios era posible?

El hallazgo tuvo lugar hace dos a√Īos a manos de la herpet√≥loga de la Universidad de Massachusetts, Jill Fleming, qui√©n pas√≥ a estudiar el ins√≥lito caso. Recientemente, la investigadora ha ofrecido a trav√©s de Twitter una explicaci√≥n a c√≥mo el animal podr√≠a haber obtenido esta lesi√≥n tan extra√Īa.

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Al parecer, no hubo signos de herida abierta, el sapo americano (un Anaxyrus americanus) carec√≠a de piezas bucales para alimentarse, y no hab√≠a forma (que sepamos) de que pudiera haber sobrevivido hasta la edad adulta bajo esa condici√≥n. Seg√ļn le cont√≥ Fleming a National Geographic:

Mi pensamiento inicial, que todavía creo que es una explicación probable, fue que la extensa lesión fue infligida por uno de los depredadores naturales del sapo durante la hibernación (por ejemplo, serpientes o un visón americano).

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Otras cosas que podr√≠an haber causado la p√©rdida de la cara del sapo son los roedores, seg√ļn el zo√≥logo Collie Ennis, o una especie de mosca voladora llamada Lucilia bufonivora. Estas moscas suelen poner sus huevos alrededor de las fosas nasales y los ojos de los sapos; cuando los gusanos nacen, se alimentan del tejido que los rodea.

Sin embargo, no se sabe si las moscas pueden llegar a causar un da√Īo tan grande que incluso la mand√≠bula del sapo podr√≠a caerse. Lo que sea que caus√≥ el da√Īo, dej√≥ al sapo lo suficiente de su tallo cerebral para mantener el funcionamiento de su cuerpo, aunque torpemente.

Image: El pollo Mike (Getty)

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En realidad, el caso recuerda a otro muy famoso, el del pollo Mike que contamos hace un tiempo. En este √ļltimo, el ‚Äúmilagro‚ÄĚ fue posible debido a que el 80% de su masa cerebral -y casi todo lo que controla el cuerpo del pollo, incluidos el ritmo del coraz√≥n, la respiraci√≥n, el hambre y la digesti√≥n- permaneci√≥ intacto.

Si bien en su momento se sugiri√≥ que sobrevivi√≥ porque parte o todo el tronco cerebral segu√≠a pegado al cuerpo, pasados los a√Īos la ciencia evolucion√≥ y descubri√≥ que lo que se llamaba tronco cerebral, era parte del mismo cerebro.

Por cierto, Flemming permiti√≥ que el sapo siguiera su vida en el bosque donde lo recogi√≥, aunque cree que probablemente no dur√≥ mucho m√°s, ‚Äúnunca vi nada parecido con una lesi√≥n en la cabeza tan severa y capaz de moverse como este sapo. No habr√≠a podido comer en esta condici√≥n y era un blanco f√°cil para los depredadores‚ÄĚ, explic√≥ Flemming. [National Geographic]