Muchos sue√Īan con ser astronautas, aunque s√≥lo unos pocos lo consiguen. Sin embargo, bajo la majestuosidad de poder viajar por el espacio, de llevar a cabo esas caminatas con la Tierra como tel√≥n de fondo, se esconden problemas muy mundanos. Por ejemplo, ¬Ņqu√© ocurre cuando les pica la nariz?

No es un problema balad√≠. Cuando un astronauta est√° de misi√≥n con su traje (y casco) enfundado, le puede ocurrir como al m√°s com√ļn de los mortales: el agonizante picor en alguna zona de la nariz. Mientras que en la Tierra lo tienes f√°cil usando tus propias manos, all√≠ arriba y con un casco que te separa de la muerte las cosas son m√°s dif√≠ciles.

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La NASA ha estado estudiando todos los contratiempos que el hombre se pueden encontrar a miles de kil√≥metros de la Tierra, y los temibles picores en la nariz son uno de ellos. ¬ŅSoluci√≥n? Hay varias.

Uno de los primeros consistía en usar el micrófono (el llamado Snoopy Cap) del casco como un poste de rasgar improvisado. El problema en este caso es que se puede mover el micrófono fuera de su posición, lo que interfiere con la calidad del sonido en las comunicaciones.

Astronauta con el dispositivo utilizado para rascarse. NASA

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M√°s tarde, los ingenieros de la NASA incorporaron un dispositivo valsalva en forma de cubo que adhirieron al interior del casco (en la parte inferior) para que hiciera las veces de rascador de narices. En realidad, el prop√≥sito original era permitir que un astronauta bloqueara sus fosas nasales y soplara para igualar la presi√≥n en los o√≠dos cuando fuera necesario. Este rudimentario invento tambi√©n iba a conseguir evitar los posibles estornudos posteriores a un picor, lo que agravar√≠a la situaci√≥n pudiendo empa√Īar el casco.

Imagen: Quora

Al parecer, tal y como explica el astronauta Robert Frost en Quora, con los a√Īos se produjo un redise√Īo. El astronauta Richard Linnehan modific√≥ el sistema del cubo de espuma a√Īadi√©ndole una rendija en el centro para poder obtener un ‚Äúrascador‚ÄĚ m√°s acorde a la forma de la nariz y con m√°s ‚Äúsuperficie‚ÄĚ para rascar.

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Existe una tercera opción para tratar los picores faciales: una pieza de velcro estratégicamente colocada. Esta fue particularmente usada durante las misiones Apolo.

Astronauta haciendo uso del velcro. WC

Por cierto, a veces un picor es el menor de los problemas. El casco se puede calentar bastante, y el calor y el sudor de un astronauta pueden empa√Īar la capa interna del mismo, dej√°ndolos con cierta discapacidad visual. Para combatirlo, el interior de los cascos se trata con un producto qu√≠mico antiempa√Īante.

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¬ŅQu√© ocurre si a un astronauta le pica una zona donde no puede rascarse? En estos casos, la √ļnica soluci√≥n es la paciencia. Resistir y utilizar t√°cticas de distracci√≥n hasta que el picor se desvanezca. [Quora]