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Ciencia

Con un detector de metales descubrió una tumba-bote que contenía restos de una mujer vikinga y su perro

La mascota seguía siendo guardiana de su ama después de la muerte.
Por Margherita Bassi Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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Dicen que el perro es el mejor amigo del hombre, pero una excavación arqueológica en Noruega demuestra que también lo es de la mujer, y desde hace ya 1.100 años.

Los arqueólogos de la Universidad Museo Ártico de Noruega revelaron una tumba-bote vikinga del siglo 10 en la isla noruega de Senja. La persona sepultada probablemente sea una mujer de clase social alta, según informó Science Norway. Lo notable es que encontraron enterrado cuidadosamente a un perro, a los pies de la mujer.

“Parece haber sido ubicado con mucho cuidado”, le dijo a Science Norway Anja Roth Niemi, arqueóloga del museo que presumiblemente formó parte de la excavación. “Hay historias de personas importantes que hacían todo lo posible cuando su, pero enfermaba, por lo que se sabe que incluso en aquellos tiempos las personas formaban vínculos profundos con sus animales”.

El descubrimiento surgió porque alguien que usaba un detector de metales descubrió broches y restos de huesos a solo 20 cm del suelo hace dos años. Sospechando que se trataba de la sepultura de una mujer vikinga, la Universidad Museo Ártico de Noruega solicitó permiso para investigar y finalmente pudieron llevar a cabo una excavación con el permiso del propietario del terreno.

“Después de remover la capa superior de tierra tuvimos en claro que era una tumba-bote”, publicó el museo en su red social. “La madera deteriorada del bote se podía ver como una delgada franja oscura bajo la superficie, y el sitio donde se hallaron los broches o prendedores estaba más o menos en el medio”.

Ritos funerarios

El trabajo reveló un bote de 5,4 metros en el que se había sepultado a una mujer vikinga y a un perro junto con objetos relacionados con los entierros de élite, que incluían cuentas de ámbar o hueso, un pendiente, y broches elaborados, según Science Norway. Y no es la primera vez que los arqueólogos encuentran restos de perros junto con los de vikingos, pero sí brinda más evidencia de que hace 1.100 años los perros eran compañía apreciada.

El diseño de los broches de forma oval con hilo de platal ayudó a fechar la sepultura, que data de los años 900 a 950 DC, según informó Science Norway. También indican que la persona sepultada era una mujer porque los broches de forma oval eran los que usaban las vikingas, aunque el análisis de los huesos es la confirmación que falta llevar a cabo. Además, la tumba-bote y los objetos hallados sugieren que la mujer pertenecía a la clase social alta.

“Solo alguien de la élite sería sepultado de este modo”, le dijo Niemi a Science Norway. Niemi y sus colegas también hallaron herramientas agrícolas e instrumentos textiles, y esto último relaciona la sepultura con las mujeres vikingas. Con más estudios podrá confirmarse el sexo de la persona y saber algo más sobre su edad, altura, dieta y salud, al tiempo de brindar más datos sobre las tradiciones fúnebres de los vikingos. Después de descubrir otro broche en cercanías de la sepultura los arqueólogos esperan poder seguir investigando el área para ver si encuentran otra sepultura.

Según el posteo del museo, los últimos días de la excavación se dedicaron a “registrar todo el contenido de la sepultura y resguardarlo para su transporte y conservación con el fin de examinarlo en detalle bajo condiciones controladas en el laboratorio de Tromsø.”

Esperamos que mantengan juntos a la mujer y a su perro en Tromsø para que la mascota pueda seguir siendo guardiana de su ama como cuando ambos estaban vivos.

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