
Cuando compré un AirTag para las llaves del coche pensé que era una buena idea. En retrospectiva, no he perdido las llaves ni una sola vez, pero el localizador de Apple tiene un uso extraoficial que podría ayudarme a amortizar mi inversión.
Además de Bluetooth para enviar una señal de baja energía a los iPhones cercanos y conectividad de banda ultraancha para saber dónde están exactamente, los AirTags tienen NFC.
Oficialmente, la conectividad NFC sirve para que el AirTag muestre información sobre su dueño e instrucciones para desactivar la localización (en el caso de que alguien lo esté utilizando para seguirte).
Extraoficialmente, el NFC permite convertir estos pequeños localizadores en etiquetas para escanear con el móvil y disparar automatizaciones, un uso que jamás se me habría ocurrido si no hubiera visto este vídeo en YouTube:
Convertir un AirTag en una etiqueta NFC con un iPhone es extremadamente sencillo.




