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Tecnología

Crean una mano robótica con 25 articulaciones capaz de manipular uvas, copas de vino y piezas de LEGO

La empresa 1X presentó una nueva generación de manos para su robot humanoide NEO. El sistema utiliza tendones mecánicos, sensores táctiles y 25 grados de libertad para ajustar la fuerza en tiempo real. Las demostraciones muestran tareas delicadas, aunque todavía falta comprobar su autonomía fuera de entornos controlados.
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Construir un robot que camine se ha convertido en un desafío cada vez más accesible para las grandes empresas tecnológicas. Conseguir que utilice sus manos con la precisión de una persona continúa siendo mucho más difícil.

La compañía de robótica 1X acaba de presentar una nueva generación de manos para NEO, su robot humanoide destinado principalmente a entornos domésticos. El sistema cuenta con 25 grados de libertad, sensores táctiles distribuidos por los dedos y un mecanismo inspirado en los tendones humanos.

En los videos publicados por la empresa, NEO aparece separando uvas de sus tallos, sujetando una copa de vino, recogiendo monedas, ensamblando piezas de LEGO, manipulando tornillos y colocando una bombilla. También puede cerrar una chaqueta, conectar un cable USB-C y sostener figuras de origami sin aplastarlas.

Una mano construida alrededor de tendones mecánicos

En lugar de instalar motores pesados dentro de cada dedo, 1X colocó buena parte de los actuadores en el antebrazo. Desde allí, unos tendones artificiales transmiten el movimiento hacia las articulaciones, de una forma comparable al sistema utilizado por el cuerpo humano.

La nueva mano dispone de 22 grados de libertad completamente accionados entre los dedos y la palma, además de otros tres en la muñeca. Cada articulación puede controlarse de manera independiente y también detectar la fuerza aplicada desde el exterior.

Crean una mano robótica con 25 articulaciones capaz de manipular uvas, copas de vino y piezas de LEGO
© BioMakers Industries – Youtube.

Esta última característica permite que los dedos cedan cuando chocan con una persona o con un objeto. En una mano rígida convencional, el motor intenta alcanzar la posición ordenada sin interpretar correctamente la resistencia que encuentra. NEO, en cambio, puede registrar esa fuerza y adaptar el movimiento.

La empresa denomina a esta propiedad “transparencia de fuerza”. El robot no solo envía movimiento hacia los dedos: también recibe información sobre lo que sucede cuando entran en contacto con el mundo.

Sensores que detectan cuándo un objeto empieza a caer

Los dedos incorporan una superficie táctil capaz de medir presión, ubicación del contacto y fuerzas laterales. Esas señales permiten detectar cuándo un objeto empieza a deslizarse y aumentar el agarre antes de que termine cayendo.

Este tipo de respuesta resulta esencial para manipular objetos pequeños, transparentes o deformables. Las cámaras pueden tener dificultades para calcular la presión necesaria sobre una uva o una figura de papel, mientras que los sensores táctiles ofrecen información directa sobre el contacto.

Según 1X, las manos alcanzan una precisión de posicionamiento de aproximadamente 0,2 milímetros y pueden aplicar hasta 45 newtons de fuerza en determinadas articulaciones de los dedos. La muñeca ofrece un par máximo de 17,75 Nm, suficiente para tareas que requieren levantar objetos o utilizar herramientas.

Estas cifras proceden de la propia compañía y todavía no han sido verificadas mediante pruebas independientes.

Resistentes al agua y aptas para manipular alimentos

1X asegura que las nuevas manos cuentan con protección IP68 frente al polvo y el agua. También están fabricadas con materiales aptos para el contacto con alimentos, lo que permitiría al robot trabajar en una cocina y lavarse las manos después.

La resistencia es importante porque una mano robótica doméstica deberá entrar en contacto con líquidos, suciedad, superficies irregulares y objetos calientes o fríos. No basta con que realice una demostración delicada: también debe repetirla miles de veces sin romper tendones, sensores o articulaciones.

La empresa afirma haber sometido componentes y dedos completos a millones de ciclos de prueba. También señala que sus muñecas superaron los dos millones de movimientos bajo cargas elevadas.

La destreza mecánica no garantiza inteligencia

Que las manos puedan ejecutar esos movimientos no significa que NEO sea capaz de decidir y completar todas esas tareas de manera completamente autónoma.

La habilidad real depende también del software de percepción, los modelos de inteligencia artificial y la capacidad del robot para adaptarse cuando un objeto está colocado de una forma diferente. Algunas demostraciones pueden realizarse mediante teleoperación, secuencias preparadas o sistemas entrenados para una tarea concreta.

1X sostiene que la nueva mano elimina una de las grandes limitaciones físicas de los humanoides y permite que el aprendizaje dependa principalmente del software. También asegura que cientos de unidades ya salieron de su línea de producción y que podrá fabricar hasta 10.000 manos durante 2026.

El avance no demuestra todavía que NEO pueda encargarse solo de cualquier tarea doméstica. Sí revela que las manos robóticas están dejando atrás las pinzas rígidas y empiezan a acercarse a algo mucho más útil: dedos capaces de sentir, corregir la fuerza y manipular objetos cotidianos sin destruirlos.

 

 

Fuente: Infobae.

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