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Ciencia

Cuando el hielo desaparece, el fuego despierta: El inquietante vínculo entre glaciares y volcanes

Un estudio reciente alerta sobre un fenómeno global poco conocido: el retroceso de los glaciares podría desatar una ola de erupciones volcánicas más frecuentes y explosivas. Lo que parecía solo una consecuencia del cambio climático, podría ser también un nuevo detonante del calentamiento global.
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En medio de la preocupación por el derretimiento de los glaciares, un nuevo hallazgo científico revela una amenaza inesperada: el deshielo no solo eleva el nivel del mar, también podría activar volcanes dormidos. Esta conexión, poco explorada hasta ahora en zonas continentales, acaba de ser confirmada por una investigación centrada en los Andes chilenos.

El hielo que sostiene el fuego: lo que revelaron los volcanes chilenos

Cuando el hielo desaparece, el fuego despierta: el inquietante vínculo entre glaciares y volcanes
© Unsplash – Mauricio Muñoz.

Durante la conferencia de la Asociación Europea de Geoquímica en Praga, se presentaron los resultados de un análisis liderado por científicos de la Universidad de Wisconsin-Madison. El equipo estudió seis volcanes del sur de Chile —incluido el Mocho-Choshuenco— y descubrió cómo la presión del hielo glaciar afecta directamente la actividad volcánica.

Al aplicar datación por argón y estudiar los cristales de antiguas erupciones, los investigadores notaron que durante la última glaciación (hace entre 26.000 y 18.000 años), el peso del hielo reducía la frecuencia y magnitud de las erupciones. Pero cuando ese hielo se derritió, la corteza se descomprimió, permitiendo la expansión de los gases y provocando violentas erupciones.

¿Una amenaza global silenciosa?

Cuando el hielo desaparece, el fuego despierta: el inquietante vínculo entre glaciares y volcanes
© Unsplash – Lucas Leonel Suárez.

El fenómeno no es exclusivo de los Andes. En Islandia ya se ha documentado esta relación, y los investigadores advierten que lo mismo podría estar ocurriendo en regiones como la Antártida, América del Norte, Rusia y Nueva Zelanda. A medida que el cambio climático acelera el retroceso glaciar, cada una de estas zonas podría experimentar una reactivación volcánica.

Aunque los efectos se desarrollan en escalas de siglos, los científicos sostienen que la vigilancia temprana es posible. “La respuesta volcánica al deshielo es rápida en términos geológicos, pero lenta para nosotros. Eso nos da margen para actuar”, explica Pablo Moreno-Yaeger, autor principal del estudio.

Un círculo vicioso entre fuego y clima

Las consecuencias de este proceso podrían alterar aún más el clima global. Si bien las erupciones liberan aerosoles que enfrían temporalmente el planeta —como ocurrió tras el Pinatubo en 1991—, una sucesión de erupciones aum43entaría la emisión de gases de efecto invernadero, intensificando el calentamiento.

“Estamos frente a un ciclo perverso —advierte Moreno-Yaeger—. El cambio climático derrite los glaciares, eso activa volcanes, y estos, a su vez, podrían empeorar el calentamiento que los provocó”.

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