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Teléfono en mano, tapándose la boca para que no se pudiera leer nada de sus labios, un pequeño grupo de señores trajeados mantuvo una vibrante puja de 19 minutos que acabó batiendo todos los récords de la historia de las subastas. Un Da Vinci se ha vendido en Nueva York por $450.312.500.

Se trata del cuadro Salvator Mundi que el autor renacentista pintó originalmente para el rey Luis XII de Francia entre 1506 y 1513. La pintura muestra a Cristo como salvador del mundo: de frente, sosteniendo una esfera transparente que representa el cosmos con la mano izquierda mientras hace el gesto de la bendición latina con la mano derecha.

Aunque se diera por perdida, los expertos consideran que el cuadro es un auténtico Leonardo. Su historia es bastante peculiar. Pasó por la corte de Carlos I de Inglaterra y estuvo colgado en el Buckingham Palace cuando aún se llamaba Buckingham House. En el siglo XX sobrevivió a los bombardeos nazis en un sótano, y en 1958 —cuando su rastro se había olvidado— fue vendido por apenas 90 dólares a un coleccionista de Luisiana.

Parecía una copia, pues había sido repintado varias veces, pero bajo esas capas de pintura se escondía una sorpresa. En 2005 se descubrió que era obra de Leonardo Da Vinci, y pasó a ser propiedad de una familia rusa que pagó 127 millones de dólares por él. Esta semana ha salido a subasta con un precio mínimo de 100 millones de dólares. Tras la intensa puja que ha durado 19 minutos, finalmente se ha vendido por más de 450 millones.

No solo es el precio más alto que se ha pagado nunca por una obra de arte, además lo es por mucha diferencia. En 2015, Mujeres de Argel de Pablo Picasso se vendió por 179,36 millones. Ese era el récord hasta que Salvator Mundi se expuso en la galería Christie’s de Nueva York. Aún se desconoce la identidad del comprador. [The New York Times]