Foto: Mike Derer / AP Images.

El Departamento de seguridad nacional de los Estados Unidos (DHS) implementó un nuevo programa de seguridad experimental en algunos aeropuertos del país, que escanea el rostro de todas las personas que viajan. Un estudio asegura que el sistema no solo tiene fallas, sino que podría ser ilegal.

Advertisement

Publicado por el Centro de privacidad y tecnolog√≠a de la Universidad Georgetown Law, el estudio destaca los fallos que tienen los sistemas de reconocimiento facial hoy en d√≠a. Este tipo de tecnolog√≠as biom√©tricas no son perfectas ni infalibles, y eso es un problema cuando hablamos de un sistema cuyo trabajo es identificar personas sospechosas para la seguridad nacional de un pa√≠s. Seg√ļn el estudio, este programa no es tan preciso como ser√≠a necesario para un sistema de seguridad de este tipo.

DHS instaló este sistema de 1.000 millones de dólares en nueve aeropuertos del país, para que comparara el rostro de las personas que viajan con sus documentos personales (con la intención de buscar fraude suplantación de identidad). Los expertos detrás del estudio dudan que el DHS mida correctamente la efectividad del programa, dado que esta clase de sistemas suelen ser burlados y tener vulnerabilidades, además de estar sesgados ante ciertos grupos de personas o etnias.

Por √ļltimo, pero no menos importante, el estudio afirma que DHS no cumpli√≥ los reglamentos federales necesarios para instalar el llamado ‚ÄúBiometric Exit Program‚ÄĚ, b√°sicamente por haber creado un programa para escanear los rostros de los ciudadanos estadounidenses sin aprobaci√≥n del Congreso nacional.

Advertisement

DHS planea, al finalizar sus pruebas, expandir el programa a más aeropuertos. [Georgetown Law Center on Privacy and Technology vía Verge]