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Ciencia

Descubren un planeta del tamaño de la Tierra en un sistema que sobrevivirá mucho después de la muerte del Sol

Un nuevo exoplaneta rocoso, descubierto a 55 años luz de distancia, revela pistas sobre cómo evolucionan los mundos más allá de nuestro sistema solar. Su estrella podría sobrevivir al Sol por miles de millones de años y el planeta, aunque inhabitable, ofrece una oportunidad única para estudiar geología fuera de la Tierra.
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A veces, los descubrimientos más impactantes no vienen de planetas habitables, sino de mundos imposibles. Astrónomas de la UNAM participaron en la detección de un exoplaneta del tamaño de la Tierra que orbita una estrella tan longeva que podría seguir existiendo cuando el Sol ya sea solo un recuerdo cósmico.

Este planeta, llamado SPECULOOS-3 b, ofrece a la ciencia una ven tana sin precedentes para comprender la formación de planetas rocosos más allá del sistema solar.

Un planeta extremo bajo una estrella eterna

Detectan un planeta similar a la Tierra que orbita una estrella que vivirá diez veces más que el Sol
© NASA.

SPECULOOS-3 b se ubica a unos 55 años luz de distancia y orbita una estrella enana ultrafría que, aunque más pequeña y tenue que el Sol, podría vivir hasta 100 mil millones de años. La órbita del planeta es tan ajustada que su “año” dura solo 17 horas, y todo indica que está anclado por mareas, es decir, siempre muestra la misma cara a su estrella.

La exposición constante a la radiación ha dejado al planeta sin atmósfera, transformándolo en un mundo ardiente y desnudo. Su superficie, similar a la de Mercurio pero aún más hostil, ha sido abrasada por millones de años. Sin embargo, su proximidad y naturaleza rocosa lo convierten en un objetivo ideal para el Telescopio Espacial James Webb, que podría incluso detectar señales de actividad volcánica antigua.

Cómo se descubrió SPECULOOS-3 b

Detectan un planeta similar a la Tierra que orbita una estrella que vivirá diez veces más que el Sol
© NASA/JPL-Caltech.

El hallazgo, como explica Xataka, fue posible gracias a las observaciones del telescopio SAINT-EX, ubicado en el Observatorio Astronómico Nacional de San Pedro Mártir, en Baja California. Astrónomas mexicanas de la Universidad Nacional Autónoma de México, entre ellas Yilen Gómez Maqueo Chew, Laurence Sabin e Ilse Plauchu-Frayn, fueron clave en el proceso.

La confirmación llegó con la ayuda del telescopio Artemis, desde las Islas Canarias. Ambas herramientas forman parte de la red internacional SPECULOOS, diseñada para buscar planetas alrededor de estrellas enanas ultrafrías. Utilizando el método de tránsito, los equipos detectaron una ligera disminución en la luz estelar, señal de que un planeta pasaba frente a ella.

Este descubrimiento, publicado en Nature Astronomy en 2024, representa el segundo sistema planetario hallado alrededor de una estrella de este tipo, después de TRAPPIST-1. Pero SPECULOOS-3 b es muy distinto, y su estudio permitirá comparar cómo varían los planetas rocosos según el tipo de estrella que los cobija. Aunque jamás albergue vida, este mundo puede ayudar a entender la arquitectura misma de los sistemas planetarios.

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