Image: Penn Museum

En el año 1972, un equipo de investigadores desenterró los restos de dos esqueletos humanos en el sitio arqueológico de Teppe Hasanlu, ubicado en el valle de Solduz (Irán). Lo sorprendente del hallazgo venía dado por la forma en que aparentemente murieron: dándose un abrazo y un beso “eterno”.

El descubrimiento pasó a llamarse popularmente como Los amantes de Hasanlu, o el beso eterno, pero la historia detrás de esta sobrecogedora escena seguía siendo un misterio. ¿Quién, cómo y por qué?

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Para aquellos que no lo sepan, Teppe Hasanlu hoy es una zona de increíble valor histórico por los hallazgos en sus terrenos desde las excavaciones que comenzaron en 1956 a través del Museo Penn, la Universidad de Pensilvania y el Museo Metropolitano. Un espacio que fue habitado desde al menos el siglo VI aC hasta el siglo III dC.

La zona fue destruida en el 800 aC por un incendio debido a un ataque militar. De hecho, mucha gente de ambos bandos murieron en el fuego, que al parecer se extendió de manera inesperada y rápida por toda la ciudad. Esto es algo que hoy sabemos gracias a los numerosos esqueletos encontrados. La naturaleza de esta devastación proporcionó a los investigadores construcciones, artefactos y restos óseos increíblemente bien conservados de las víctimas y los combatientes enemigos del ataque.

Image: Penn Museum

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Sin embargo, dos de los restos esqueletos fueron los protagonistas sin discusión: los legendarios “amantes de Hasanlu”. La única característica que se encuentró fue una losa de piedra debajo de la cabeza del esqueleto en el lado izquierdo. El descubrimiento fue realizado por un equipo de arqueólogos de la Universidad de Pennsylvania dirigido por Robert Dyson en 1972.

Ahora bien, si se trata de dos esqueletos que murieron enterrados besándose, ¿quiénes eran y que tipo de relación les unía?. En este punto existe controversia. A pesar de que muchos investigadores sugieren que los restos de ambos individuos pertenecen a hombres, hay el mismo número de científicos que han concluido que el individuo de la izquierda era una mujer.

Para el Museo Penn, las características físicas para determinar su sexo son menos claras que las del individuo de la izquierda, ya que posee algunos rasgos que son masculinos en su forma y otros que son más femeninos o neutrales. Mientras que el individuo de la izquierda, cuyo sexo no se define con certeza, tenía entre 30 y 35 años en el momento de la muerte, el individuo de la derecha se cree que era un varón joven de entre 20 y 22 años de edad.

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Image: Otros esqueletos de la zona (Penn Museum)

Según el texto “La cultura y las instituciones sociales del antiguo Irán” de Muhammad A. Dandamaev, Vladimir G. Lukonin, Philip L. Kohl, los esqueletos son masculino y femenino (a la izquierda). También existen revistas de arqueología que los identifican como hombre y mujer con la información adicional de su altura.

Sea como fuere, lo que es cierto es que ambos se miran de frente y parecen estar dándose un último beso antes de morir. El esqueleto de la izquierda extiende su mano derecha para tocar la cara de su “amante”. Ambos tienen sus brazos alrededor del otro y signos claros de lesiones graves y traumas en sus cuerpos en el momento de su muerte.

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Los expertos creen que murieron juntos por asfixia durante la destrucción de Teppe Hasanlu, lo demás es posible que nunca se sepa con certeza, y quizás esa es parte de su magia. [Wikipedia, Penn Museum]