Después de años de silencio e incertidumbre, Dragon Quest XII: Beyond Dreams confirma uno de los escenarios más extremos posibles dentro del desarrollo de videojuegos: un reinicio total que cambia el rumbo del proyecto y retrasa aún más su llegada, algo especialmente duro para una comunidad que lleva esperando desde 2017.
Un desarrollo que no logró avanzar como esperaba el estudio
Aunque el juego fue anunciado en 2021 con una propuesta más oscura para la saga, el equipo se encontró con múltiples obstáculos que terminaron frenando el progreso.
Finalmente, tras evaluar el estado del proyecto junto a Yuji Horii, la decisión fue clara: abandonar lo construido y empezar nuevamente desde cero para redefinir completamente la experiencia.

Un reinicio que también cambia su identidad
El impacto de esta decisión es tan profundo que incluso elementos ya presentados, como el subtítulo original “The Flames of Fate”, serán descartados.
Esto deja en evidencia que no se trata de ajustes menores, sino de una reconstrucción completa que podría alterar tanto el tono como las mecánicas del juego.
Square Enix y su cambio de estrategia
Este movimiento también encaja dentro de una transformación más amplia de Square Enix, que en los últimos años intenta reducir lanzamientos irregulares para centrarse en proyectos más sólidos.
Sin embargo, este enfoque también implica asumir riesgos mayores, como retrasos prolongados y decisiones drásticas durante el desarrollo.
Un futuro incierto para una saga histórica
Por ahora, no existe una nueva fecha de lanzamiento ni detalles concretos sobre el estado actual del juego, lo que deja a la comunidad en una espera aún más larga. Porque al final reiniciar un juego no es solo empezar de nuevo.
Es admitir que algo no funcionó. Y también… apostar a que la próxima versión sí lo haga.