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Ciencia

Ed Sheeran pidió permiso para un simple estanque en 2016: terminó plantando 14.000 árboles y armando un refugio de fauna en su propio jardín

El proyecto empezó como una obra puntual, pensada exclusivamente para atraer fauna silvestre. Casi una década después, se convirtió en uno de los ejemplos más citados de reasilvestramiento en una propiedad privada del Reino Unido
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En 2016, el músico Ed Sheeran compró una parcela de tierra antes dedicada a la agricultura en el condado de Suffolk, Inglaterra, y solicitó permiso municipal para construir un estanque de conservación en medio de un campo. En los documentos presentados ante el consejo local, Sheeran describió la obra como una forma de «apoyar la conservación de la naturaleza» y ofrecer «un hábitat natural para insectos, anfibios y aves», según Yahoo Entertainment. El permiso original, otorgado ese mismo año, condicionaba la obra exclusivamente a ese fin natural y prohibía expresamente cualquier uso recreativo, incluido nadar en él.

Catorce mil árboles y un ecosistema en miniatura

Estanque
© Johnny Briggs – Unsplash

Lo que arrancó como un estanque terminó escalando a una reforestación de mucho mayor alcance: hacia comienzos de la década de 2020, Sheeran ya había plantado unos 14.000 árboles en su propiedad. El mecanismo detrás de esa transformación es relativamente simple: un terreno agrícola trabajado de forma intensiva carece de cobertura vegetal diversa y de refugio para la fauna. Al dejar de cortar la pradera de forma constante y rodear el estanque con bosques jóvenes, se generan microhábitats que se entrelazan entre sí: la vegetación alta ofrece alimento y cobijo a los insectos, mientras que la superficie de agua brinda sitios de reproducción indispensables para los anfibios y una fuente de alimento para las aves de paso.

El conflicto por el uso del estanque

El proyecto no estuvo exento de polémica. En 2017, Sheeran sumó un embarcadero y escalones al estanque, que tiene forma de riñón, lo que llevó al consejo del distrito de Suffolk Coastal a aclarar que la obra no podía usarse para «actividad recreativa de ocio, como nadar». Una investigación municipal realizada en 2019 concluyó que no se habían violado las condiciones de conservación originales. El propio Sheeran apeló después esas restricciones, alegando que resultaban poco razonables e innecesarias, y logró que se levantara la prohibición de uso recreativo. La controversia volvió a reactivarse en 2026, cuando el músico compartió un video zambulléndose en el mismo estanque.

Una apuesta declarada contra la huella de sus giras

Sheeran vinculó públicamente este proyecto con un objetivo más amplio: contribuir a reasilvestrar el Reino Unido como forma de compensar, al menos parcialmente, el impacto ambiental de sus constantes giras internacionales. El propio músico reconoció que su trabajo no es una actividad especialmente sustentable, dado el volumen de viajes que implica, y que este tipo de iniciativas en su propia tierra funcionan como un intento personal de mitigar esa huella. La presencia creciente de fauna nativa observada en la zona, documentada en distintas coberturas a lo largo de los años, sirve como evidencia de que la reconversión de tierras privadas puede contribuir, aunque sea a escala local, a frenar la pérdida de biodiversidad.

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