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Ciencia

Mientras el mundo mira para otro lado, China ya domina un tipo de reactor nuclear que casi nadie más sabe construir: acaba de firmar para exportar esa experiencia

No es la energía nuclear de siempre. Es una tecnología que empezó a desarrollarse en los años 70, tardó décadas en volverse viable, y que hoy casi ningún otro país domina al mismo nivel
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China National Nuclear Corporation (CNNC), a través de su subsidiaria Chinergy, firmó un acuerdo de cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en el campo de los reactores refrigerados por gas de alta temperatura (HTGR, por su sigla en inglés), durante la 70ª Conferencia General del organismo en Viena. El director general del OIEA, Rafael Mariano Grossi, participó en persona de la firma y recorrió una exhibición china sobre sus avances en energía nuclear, según Global Times. El pacto contempla intercambios en investigación, diseño, construcción, puesta en marcha y operación de plantas HTGR, además de cadena de suministro y formación de personal.

Cómo China llegó a dominar esta tecnología

Reactor Nuclear 2
© Phonlamai Photo – Shutterstock

China empezó a investigar los reactores de alta temperatura a fines de los años 70, mucho antes de que resultaran viables desde el punto de vista comercial, y respaldó esa línea de investigación con financiamiento estatal sostenido durante los años 80. En 1995 arrancó la construcción del HTR-10, su primer reactor experimental de este tipo, la base sobre la que después construyó el salto a escala comercial. La clave de su ventaja actual no fue solo la inversión: fue un ecosistema donde universidades, empresas nucleares y el Estado avanzaron de forma coordinada durante décadas, algo que pocos países lograron sostener con la misma consistencia.

El material que casi nadie puede fabricar

Operar con seguridad a las temperaturas que manejan estos reactores no es un desafío menor: exige que piezas críticas, como la vasija o el intercambiador de calor, resistan un estrés térmico extremo sin degradarse ni deformarse. El estándar internacional que regula qué materiales pueden usarse en la construcción de reactores de alta temperatura, contenido en el Código de Calderas y Vasijas de Presión de la ASME (concretamente su División 5), es extraordinariamente exigente: mientras un reactor convencional de agua ligera puede fabricarse con hasta 100 materiales distintos ya certificados, apenas un puñado de aleaciones logró superar los requisitos para reactores de alta temperatura hasta hace muy poco.

Reactores que hacen más que generar electricidad

Diagrama De Flujo De Un Htgr
© By ENERGY.GOV – HD.6D.755, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=35934935

Lo que vuelve particularmente atractivos a los HTGR es que, al operar a temperaturas más altas que los reactores convencionales, buena parte de ese calor puede aprovecharse directamente en procesos industriales, para producir hidrógeno o generar vapor, no solo electricidad. El proyecto Xuwei, uno de los desarrollos chinos más avanzados en esta línea, prevé suministrar una vez terminado más de 35 millones de toneladas de vapor industrial al año, combinando energía nuclear con las necesidades energéticas de un gran complejo petroquímico, un caso que CNNC ya presenta como modelo exportable para descarbonizar industrias intensivas en energía en otras partes del mundo.

Qué gana cada lado del acuerdo

El intercambio no corre en una sola dirección. China comparte su experiencia práctica de ingeniería en HTGR, acumulada durante casi cinco décadas, mientras que a cambio puede beneficiarse de las fortalezas de otros países en gestión de cadenas de suministro y formación de personal altamente calificado. Conviene aclarar un punto importante: el acuerdo no implica que China vaya a desplegar directamente sus propios reactores HTGR en territorio de otros países, sino que sienta las bases para que esa experiencia técnica pueda compartirse y adaptarse a nivel internacional a través del propio organismo.

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