Saltar al contenido
Ciencia

El alimento altamente recomendado por expertos que fortalece articulaciones, piel y huesos

La glicina es un aminoácido clave para la producción de colágeno, la proteína que mantiene nuestros tejidos firmes y flexibles. A medida que su síntesis disminuye con la edad, es fundamental obtenerla a través de la alimentación
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

El colágeno es la proteína más abundante en nuestro organismo y desempeña un papel clave en la salud de los huesos, músculos, tendones y piel. Su función es comparable a la de un andamiaje que aporta estructura y resistencia a los tejidos. Sin embargo, con el paso del tiempo, su producción disminuye, lo que puede provocar pérdida de elasticidad en la piel, mayor fragilidad en los huesos y molestias articulares.

Los expertos insisten en la importancia de mantener niveles adecuados de colágeno, ya sea mediante la alimentación o con complementos específicos. La clave está en la glicina, un aminoácido fundamental para la síntesis de esta proteína.

La glicina: el ingrediente imprescindible para el colágeno

Glicina
© Vinicius Wiesehofer

El veterinario y especialista en nutrición José Luis Uliaque explica que el cuerpo puede sintetizar glicina a partir de otro aminoácido, la serina, en cantidades de 2 a 3 gramos diarios. No obstante, en algunas situaciones, esta cantidad no es suficiente, por lo que se hace necesario obtenerla a través de la dieta o suplementos.

Los alimentos ricos en glicina incluyen carnes de cerdo y vaca, embutidos, pescados, aves, lácteos, huevos y diversas verduras como zanahoria, remolacha, calabaza, guisantes, berenjena y patata. También está presente en legumbres, semillas, setas, cereales integrales y frutos secos.

Además, para que la producción de colágeno sea óptima, el cuerpo necesita otros nutrientes como magnesio, hierro, silicio y vitamina C, que actúan como cofactores en su síntesis.

¿Por qué el caldo de huesos es tan beneficioso?

Glicina
© Simply Farm Living

Durante siglos, el caldo de huesos ha sido un alimento clave en numerosas culturas. Su preparación, que implica la cocción lenta de huesos, patas de pollo y verduras, permite extraer colágeno y minerales esenciales para el organismo.

El dietista Pablo Ojeda, especialista en psiconeuroinmunología clínica, destaca en sus redes sociales que el caldo de huesos «fortalece articulaciones y huesos, aporta elasticidad a la piel y mejora la digestión». Por ello, recomienda incorporarlo a la dieta diaria, ya sea como bebida caliente o como base para otras preparaciones.

Sin embargo, no es un remedio milagroso. Un estudio publicado en el International Journal of Sport Nutrition and Exercise Metabolism sugiere que el caldo de huesos comercial no siempre aporta concentraciones suficientes de precursores de colágeno para estimular su producción en el organismo. Por este motivo, los expertos insisten en la importancia de llevar una alimentación equilibrada que incluya diversas fuentes de aminoácidos esenciales.

Alimentación equilibrada y colágeno: la clave para una piel firme y articulaciones saludables

Más allá del caldo de huesos, una dieta rica en proteínas de calidad, frutas, verduras y grasas saludables puede ayudar a mantener la producción de colágeno en niveles óptimos. También es importante evitar el exceso de azúcares y ultraprocesados, ya que pueden contribuir a la degradación del colágeno.

En definitiva, aunque la síntesis de colágeno disminuye con la edad, es posible contrarrestar sus efectos mediante una alimentación adecuada y el consumo de alimentos ricos en glicina. Mantener una piel firme, huesos fuertes y articulaciones saludables depende en gran medida de lo que ponemos en nuestro plato.

Compartir esta historia

Artículos relacionados