Saltar al contenido
Ciencia

El Alzheimer no parece comportarse igual en hombres y mujeres: las diferencias están apareciendo en las proteínas de la sangre

Un estudio con 359 personas encontró diferencias entre hombres y mujeres en las proteínas alteradas por el Alzheimer y otras demencias. En las mujeres apareció una mayor presencia de proteínas vinculadas con procesos inflamatorios, un hallazgo que podría ayudar a desarrollar biomarcadores y tratamientos más personalizados en el futuro.
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Durante años, gran parte de la investigación sobre la enfermedad de Alzheimer se ha centrado en encontrar características comunes entre los pacientes. Sin embargo, cada vez aparecen más indicios de que la enfermedad no necesariamente sigue los mismos mecanismos biológicos en todas las personas.

Una investigación liderada por el Hospital Clínic de Barcelona y el IDIBAPS acaba de aportar nuevas evidencias en esa dirección: las proteínas alteradas en la sangre de hombres y mujeres con Alzheimer presentan diferencias significativas, especialmente cuando se analizan las relacionadas con la inflamación.

Analizaron 120 proteínas en 359 personas

El equipo estudió muestras de sangre y líquido cefalorraquídeo de 359 participantes. Entre ellos había personas cognitivamente sanas y pacientes diagnosticados con enfermedad de Alzheimer, demencia con cuerpos de Lewy o demencia frontotemporal.

Los investigadores analizaron un panel de 120 proteínas utilizando NULISAseq, una tecnología proteómica ultrasensible que permite medir simultáneamente numerosos marcadores presentes incluso en concentraciones muy bajas.

Después compararon los resultados no solo según el diagnóstico, sino también separando a los participantes por sexo.

Y fue precisamente en la sangre donde aparecieron las diferencias más llamativas.

En las mujeres apareció una señal inflamatoria más intensa

En las tres demencias analizadas, las mujeres presentaron un mayor número de proteínas sobreexpresadas relacionadas con procesos inflamatorios, muchas de ellas involucradas en la señalización de citoquinas.

Las citoquinas son moléculas utilizadas por las células para comunicarse y coordinar, entre otras cosas, la respuesta inmunitaria y la inflamación.

En el caso concreto del Alzheimer, los investigadores también encontraron diferencias en el líquido cefalorraquídeo. Algunas proteínas, como CCL26, ANXA5 e IL10, aparecieron elevadas en mujeres, mientras que IL9, PRDX6 y CX3CL1 mostraron niveles superiores en hombres. Sin embargo, estas diferencias fueron mucho más moderadas que las encontradas en sangre.

La sangre y el cerebro no cuentan exactamente la misma historia

Otro resultado interesante surgió al comparar las proteínas detectadas en sangre con las presentes en el líquido cefalorraquídeo.

La coincidencia fue relativamente pequeña.

Esto sugiere que los cambios moleculares observados en la circulación sanguínea no necesariamente reflejan de forma directa lo que ocurre alrededor del sistema nervioso central. Los investigadores hablan de una regulación específica de cada compartimento, algo importante a la hora de desarrollar nuevos análisis sanguíneos para detectar enfermedades neurodegenerativas.

El estudio también identificó dos proteínas especialmente interesantes: ICAM1 en líquido cefalorraquídeo y ANXA5 en plasma aumentaron de forma consistente en Alzheimer, demencia con cuerpos de Lewy y demencia frontotemporal, por lo que podrían investigarse como posibles biomarcadores compartidos entre distintas demencias.

El objetivo es avanzar hacia tratamientos más personalizados

Las mujeres tienen una mayor prevalencia de Alzheimer, pero las diferencias moleculares entre ambos sexos han recibido históricamente mucha menos atención.

Los nuevos resultados sugieren que la inflamación podría tener un peso diferente en la enfermedad dependiendo del sexo del paciente. Esto abre la posibilidad de que determinadas terapias dirigidas contra vías inflamatorias sean más relevantes en algunos grupos que en otros.

Eso no significa que ya exista un tratamiento diferente para hombres y mujeres. Los propios investigadores advierten que estos biomarcadores deberán validarse en grupos independientes y estudiarse con mayor profundidad.

Pero el trabajo, publicado en Alzheimer’s Research & Therapy, refuerza una idea cada vez más importante en medicina: comprender el Alzheimer quizá requiera dejar de tratarlo como una única enfermedad idéntica para todos los pacientes.

 

 

Fuente: Investigacion y desarrollo.

Compartir esta historia

Artículos relacionados