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Ciencia

El asteroide con 3,8% de probabilidades de impactar contra la luna salió de un lugar inusual

Los astrónomos han rastreado el origen del asteroide 2024 YR4, que parece haberse desprendido de una roca espacial más grande.
Por Passant Rabie Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

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Un asteroide descubierto hace poco tiene una trayectoria que lo acercará a la Tierra, y que hasta podría llevarlo a chocar contra la luna. En los últimos días los astrónomos pudieron ver más de cerca la gigante roca espacial, lo que reveló la violenta historia de su origen.

Usando el observatorio Keck de Maunakea, isla de Hawái, un equipo de astrónomos pudo identificar las propiedades físicas del asteroide 2024 YR4 e identificar su potencial origen. El amenazante asteroide podría haberse desprendido de una roca espacial más grande después de una colisión. También es probable que se originara en una familia de asteroides del cinturón principal de asteroides ubicado entre Marte y Júpiter, un lugar improbable para un asteroide cuya trayectoria lo acerca a la Tierra.

“La forma que tiene el asteroide nos brinda pistas de cómo es que se formó y cuál es su integridad estructural”, declaró Bryce Bolin, científico investigador de Eureka Scientific. “Conocer estas propiedades es esencial para determinar cuánto esfuerzo y qué tipo de técnica hay que usar para desviar al asteroide si se considera que presenta riesgos”. Esta investigación se publicará en The AStrophysical Journal Letters.

El sistema ATLAS, de alerta de impacto de asteroides, ubicado en Chile, descubrió al asteroide 2024 YR4 el 27 de diciembre de 2024. Poco después la NASA determinó que era un objeto potencialmente riesgoso, con casi 3% de probabilidades de impactar contra la Tierra el 22 de diciembre de 2032. Después de darnos ese susto (o esperanza, según lo veas) la NASA quitó al 2024 YR4 de su lista de riesgos cuando los cálculos mostraron que el asteroide tenía probabilidades casi nulas de impactar contra la Tierra.

La luna en riesgo

Pero la luna no está a salvo de la roca espacial voladora. El Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA actualizó las probabilidades de que el asteroide 2024 YR4 choque contra ella, y han aumentado de 1,7% hacia finales de febrero a 3,8%, basándose en los datos recogidos recientemente por el telescopio Webb y observaciones de telescopios ubicados en la Tierra.

Si ocurre el impacto el asteroide no modificará la órbita de la luna, aunque dejará un nuevo cráter de tamaño considerable en ella. “Es uno de los objetos más grandes en la historia reciente con probabilidades de impacto contra la luna”, dijo Bolin, autor principal del reciente estudio. “Si eso sucede los científicos tendrán la infrecuente probabilidad de estudiar de qué manera se relaciona el tamaño de un asteroide con el del cráter que deja, y eso es algo que nunca antes hemos podido medir de manera directa”.

Se calcula que el asteroide 2024 YR4 tiene unos 53 a 67 metros de ancho, casi como el tamaño de un edificio de 10 pisos. Su forma es aplanada e irregular, y su densidad es como la de una roca sólida, según indica el nuevo estudio. Rota en dirección retrógrada cada 20 minutos.Los asteroides que miden más de 100 metros suelen conocerse como pilas de pedregullo y son fragmentos remanentes desprendidos de un asteroide mayor después de una colisión. Las pilas de pedregullo son, como lo sugiere su nombre, trozos desprendidos que se unen para formar un asteroide nuevo y a menudo hay rocas más grandes apoyadas sobre los asteroides de pedregullo. Con su tamaño menor, el 2024 YR4 tal vez haya sido una de esas rocas que se ubican en la superficie de un asteroide de pedregullo, indican en este estudio.

El equipo también comparó la órbita de este asteroide con la de objetos cercanos a la Tierra y encontró que probablemente el 2024 YR4 se haya originado entre el interior y la parte central del cinturón mayor. Los asteroides que pasan junto a la Tierra, y aquellos cuyas órbitas trazan una intersección con la de la Tierra, suelen originarse en la región interna del cinturón principal. A medida que evolucionan sus órbitas esos asteroides son lanzados en una trayectoria que los envía en dirección a la Tierra.

Pero este es diferente

El asteroide puede haberse originado en el cinturón principal central, desviándose hacia adentro debido a su rotación retrógrada, lo que implica que se mueve en la dirección opuesta a la de la mayoría de los objetos del sistema solar. Eso explicaría por qué 2024 YR4 es diferente a casi todos los demás visitantes celestiales que se cruzan en el camino de la Tierra.

Cuando se lo descubrió, el asteroide 2024 YR4 estaba a 829.000 kilómetros de la Tierra. Desde entonces, la roca espacial se ha alejado de nosotros y su próximo acercamiento sería en diciembre de 2028. Los telescopios ubicados en Tierra y pertenecientes a la Red Internacional de Advertencia de Asteroides, han estado rastreándolo pero será difícil verlo con claridad hasta junio de 2028, según dice la NASA. Por eso era esencial que el Webb dirigiera su atención hacia el asteroide, lo mismo que los telescopios del Observatorio Keck, para recoger tantos datos como fuera posible antes de que resultara difícil de observar.

“Los datos de nuestro estudio se usarán para evaluar las propiedades físicas y formas de asteroides potencialmente riesgosos, y eso nos brinda un excelente caso de análisis para el tipo de observaciones de rápida respuesta que hacen falta para caracterizar un riesgo potencial como el de este objeto”, dijo Bolin. “La información física de las propiedades físicas de un asteroide (si es pila de pedregullo o si es roca sólida) resulta crucial para planificar esfuerzos de mitigación en caso de que fueran necesarios”.

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