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Ciencia

El cohete New Glenn de Blue Origin explota en su rampa de lanzamiento durante una prueba en tierra — y la NASA advierte que podría afectar el programa lunar

Un cohete New Glenn de Blue Origin registró una anomalía durante una prueba de encendido estático este jueves en Cabo Cañaveral y fue captado en video explotando en su plataforma. No hay heridos. Jeff Bezos confirmó el incidente y prometió reconstruir. La FAA aclaró que la prueba no estaba autorizada. El golpe llega en el peor momento: Blue Origin tiene contratos con la NASA para el alunizaje Artemis y su módulo lunar aún no voló
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El jueves por la noche, en la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, una prueba de encendido estático del cohete New Glenn de Blue Origin terminó en una explosión visible desde varios kilómetros de distancia. Los videos captados por testigos muestran al cohete —el primero de Blue Origin capaz de alcanzar órbita— ardiendo en su rampa de lanzamiento. Todo el personal está ileso. Pero el daño a los planes de la compañía podría ser considerablemente mayor.

Qué ocurrió: una prueba no autorizada por la FAA

Blue Origin confirmó la anomalía a través de sus canales oficiales en la madrugada del viernes. La FAA fue más específica en su comunicado: «La FAA está al tanto de que el vehículo New Glenn de Blue Origin registró una anomalía durante una prueba de encendido estático en la plataforma en Cabo Cañaveral, alrededor de las 9 p.m., hora local, del 28 de mayo. Esta prueba no estaba dentro del alcance de las actividades autorizadas por la FAA». La agencia aclaró que no hubo impacto en el tráfico aéreo.

Jeff Bezos, fundador de Blue Origin, confirmó que todo el personal está localizado y a salvo. «Es demasiado pronto para conocer la causa, pero ya estamos trabajando para encontrarla. Ha sido un día muy duro, pero reconstruiremos lo que haga falta y volveremos a volar. Vale la pena», publicó en X. Jared Isaacman, administrador de la NASA, también se pronunció: «Los vuelos espaciales no perdonan, y desarrollar una nueva capacidad de lanzamiento de carga pesada es extraordinariamente difícil. Trabajaremos con nuestros socios para apoyar una investigación exhaustiva».

El peor momento posible: Blue Origin venía de tres vuelos con problemas

El contexto hace el accidente más grave. New Glenn realizó su vuelo inaugural en enero de 2025 con éxito relativo, pero sin lograr el aterrizaje del propulsor. El segundo vuelo en noviembre de 2025 fue más limpio: el propulsor aterrizó y la carga útil —la misión Escapade de la NASA rumbo a Marte— fue entregada correctamente. Pero el tercer vuelo, el 19 de abril de 2026, resultó en la pérdida del satélite BlueBird 7 de AST SpaceMobile por un fallo del motor en la segunda etapa, lo que desencadenó una investigación de la FAA.

La compañía había anunciado días antes del jueves que New Glenn estaba listo para volar nuevamente. La cuarta misión tenía previsto transportar 48 satélites para la constelación de banda ancha de Amazon. La prueba de encendido estático de este jueves era precisamente el paso previo a ese vuelo. Tal como reportó CNN en Español en su cobertura del incidente, la investigación de la FAA sobre el tercer vuelo aún no había concluido formalmente cuando ocurrió la explosión.

El impacto en el programa lunar Artemis

El golpe más significativo no es para la constelación de Amazon, sino para la NASA. Blue Origin tiene un contrato con la agencia espacial estadounidense para desarrollar un módulo de aterrizaje lunar tripulado —el Blue Moon— para el programa Artemis, junto con SpaceX y su Starship. New Glenn es el cohete que debía transportar la versión no tripulada de ese módulo a la Luna este mismo año, como precursor del alunizaje con astronautas previsto para 2028.

Isaacman fue cuidadoso pero directo: «Proporcionaremos información sobre cualquier impacto en los programas Artemis y Moon Base a medida que esté disponible». El secretario de Transporte Sean Duffy había señalado el año pasado que si SpaceX se retrasaba en su Starship, Blue Origin podría ser la alternativa para llevar astronautas a la Luna en 2028. Ese escenario se vuelve más incierto después de esta noche.

La carrera de Blue Origin: de New Shepard a la Luna

Blue Origin pausó en enero de 2026 los vuelos de su cohete de turismo New Shepard —que llevaba celebridades y adinerados viajeros al límite del espacio desde 2021— para concentrar todos sus recursos en el desarrollo de los módulos de aterrizaje lunar. La apuesta estratégica fue total: dejar el negocio de turismo para enfocarse en los contratos gubernamentales de altísimo valor. La explosión de esta noche llega en ese contexto de máxima exposición.

La comparación con SpaceX es inevitable pero compleja. Starship también tuvo explosiones durante sus primeras pruebas, y eso no impidió que eventualmente se convirtiera en el cohete más potente jamás lanzado con éxito. La industria espacial tolera los fallos en el desarrollo. Lo que no tolera es el retraso acumulado en un cronograma que ya es ajustado.

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