Con los accidentes a√©reos se dan dos circunstancias que permanecen en la retina de todos los que no iban dentro del avi√≥n. En primer lugar, el terror a imaginar esos momentos previos mientras la aeronave desciende hasta el fatal desenlace. En segundo lugar, las im√°genes, de existir, del momento del accidente. Lo ocurrido en √Āmsterdam en 1992 es imposible de olvidar.

Ocurri√≥ el domingo 4 de octubre. Aquel d√≠a, el vuelo 1862, un avi√≥n de carga Boeing 747 de El Al, ven√≠a Nueva York y estaba de camino a Tel Aviv una vez que hab√≠a parado en el aeropuerto de Schiphol (√Āmsterdam). Precisamente fue en el aeropuerto, detenido para cargar combustible, donde los ingenieros notaron que uno de los motores no parec√≠a estar situado correctamente. Luego, durante el vuelo, la tripulaci√≥n percibi√≥ hasta tres fallos importantes.

El vuelo despeg√≥ a las 18:20 de Schiphol, y casi de inmediato comenz√≥ a reportar problemas. Un par de minutos despu√©s perdi√≥ dos motores en un lado. Durante los √ļltimos momentos del vuelo, los controladores trataron de forma desesperada de contactar con los pilotos del avi√≥n. En aquella √©poca, los controladores de Schiphol funcionan desde un edificio cerrado en Schiphol-East, no desde la torre de control actual.

Image: 4X-AXG, el avión involucrado seis semanas antes del accidente (Wikimedia Commons)

Sin embargo, a las 18:35 la torre de control inform√≥ a los controladores con un mensaje que se da muy pocas veces: ‚ÄúSe acab√≥‚ÄĚ. En ese momento, una gran columna de humo que emanaba de la escena del accidente era visible desde la torre de control. La aeronave hab√≠a desaparecido del radar. Los controladores informaron que el avi√≥n se hab√≠a localizado por √ļltima vez a 1.5 kil√≥metros al oeste de Weesp, y el personal de emergencia acudi√≥ inmediatamente para averiguar donde hab√≠a tenido lugar exactamente el accidente.

A las 18:35 el avión se había precipitado desde el cielo, estrellándose contra un complejo de apartamentos de gran altura en el barrio de Bijlmermeer. El Boeing explotó inmediatamente en una gran bola de fuego, lo que causó que el edificio colapsase parcialmente hacia dentro, destruyendo docenas de apartamentos.

Advertisement

Advertisement

Image: Perspectiva del accidente (Wikimedia Commons)

Para que nos hagamos una idea del impacto, la cabina se detuvo al este de los pisos, entre el propio edificio y el viaducto que hab√≠a de una l√≠nea del metro de √Āmsterdam. La cola se rompi√≥ en varios pedazos y vol√≥ impactando y destruyendo a gran velocidad todo lo que ten√≠a a su paso.

Image: Werner F.

En el momento del accidente, dos policías estaban en Bijlmermeer investigando un informe por un robo. Ellos fueron algunos de los testigos del horror en directo: cómo el Boeing caía en picado y de inmediato sonaban todas las alarmas.

Image: Werner F.

Los primeros camiones de bomberos y servicios de rescate llegaron a los pocos minutos del accidente. Se aconsej√≥ a los hospitales cercanos que se prepararan para cientos de bajas. Los pisos, destruidos y ardiendo, estaban habitados en su mayor√≠a por inmigrantes ilegales, y el n√ļmero de muertos ya se atisbaba dif√≠cil de calcular en las horas posteriores al desastre.

Advertisement

Advertisement

Image: Werner F.

Seg√ļn contaron los bomberos a los medios, los primeros en llegar encontraron un fuego que se extend√≠a r√°pidamente en ‚Äúproporciones gigantescas‚ÄĚ y que consum√≠a los 10 pisos de los edificios de unos 120 metros de ancho. No hubo supervivientes en el punto de choque.

Image: Wikimedia Commons

Únicamente lograron escapar los que vivían en los lados del edificio. De hecho, en los fatídicos primeros minutos las autoridades informaron haber visto a personas saltando fuera del edificio para escapar del incendio.

Image: Werner F.

En los días posteriores al desastre se recuperaron los cuerpos de las víctimas y los restos del avión. Los dos motores caídos se recuperaron, al igual que las piezas que componían una sección del borde del ala derecha. Los restos de la aeronave se llevaron a Schiphol para su análisis.

Advertisement

Advertisement

El desastre acab√≥ con la vida de 43 personas y, curiosamente, la mayor√≠a estaban en tierra, ya que se trataba de un avi√≥n de carga. Fallecieron los cuatro ocupantes del avi√≥n y 39 personas en el √°rea del edificio. Con todo, fue una cifra considerablemente m√°s baja de lo esperado: la polic√≠a estim√≥ originalmente un n√ļmero de muertos de m√°s de 200 personas.

La suerte hizo que en el momento del accidente muchas v√≠ctimas potenciales no estuvieran en casa, seg√ļn muchos, posiblemente debido al buen clima de la fat√≠dica fecha.

Las causas oficiales del accidente fueron fallos de dise√Īo en los soportes de los motores y fatiga del metal. Boeing redise√Ī√≥ entonces todos sus modelos 747.

Image: Monumento de homenaje a las víctimas

Por cierto, seis a√Īos despu√©s, en 1998, un portavoz de El-Al revel√≥ p√ļblicamente que se hab√≠an incluido en la carga 190 litros de metilfosfonato de dimetilo, un producto qu√≠mico que, entre muchos otros usos, puede usarse para la s√≠ntesis del gas nervioso Sarin.

Israel declaró que el material no era tóxico, que debía utilizarse para probar filtros que protegen contra las armas químicas, y que se había incluido claramente en el manifiesto de carga de conformidad con las reglamentaciones internacionales. El Ministerio de Asuntos Exteriores holandés confirmó que ya sabía sobre la presencia de productos químicos en el avión. [Wikipedia, New York Times, Aviation Safety, BBC]