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El día que una astronauta de la NASA recorrió EE.UU en pañales para matar a la novia de otro astronauta

Captura de pantalla: The Martian

Ocurrió en el 2007, y posiblemente fue la historia más extraña de cuantas han envuelto a la NASA en nuestro planeta. La policía de Orlando anunciaba la detención de una astronauta de la agencia en un parking. A partir de entonces, cada noticia que se supo sobre el acontecimiento era más surrealista que el anterior.

Al cabo de unas horas se sabían los motivos del arresto de la astronauta Lisa Marie Nowak: estaba acusada de intento de asesinato a Colleen Shipman después de conducir más de 1.000 kilómetros desde Houston a Orlando, Florida, acompañada de un cuchillo, una pistola BB, gas pimienta, una soga, una gabardina, una peluca negra y guantes de látex. Además, al parecer iba con un pañal espacial puesto durante el viaje para no tener que detenerse en el camino y llegar hasta su supuesta víctima a tiempo.

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Imagen: Nowak el día de su detención (AP)

En realidad, y antes de lo ocurrido, parecía que Lisa Nowak tenía todo lo que alguien pudiera desear. Como astronauta de la NASA ingresó en el espacio como ingeniera de vuelo de la misión del 4 de julio de 2006. Ella fue miembro de la tripulación en una misión de traslado de 13 días, operando el brazo robótico durante varias caminatas espaciales. Nowak era aparentemente una mujer feliz, casada y madre de tres hijos pequeños, también era oficial de vuelo en la Marina de los Estados Unidos.

¿Qué había ocurrido? Que Shipman había comenzado hacía muy poco tiempo un romance con el astronauta de la NASA William Oefelein. Casualmente, Nowak también había sido pareja de Oefelein. Aunque rompieron unos meses antes, la astronauta tuvo una aventura con él mientras estaba casada con su marido. Oefelein rompió su relación a finales de 2006 y comenzó a ver a Shipman al poco tiempo.

Imagen: William Oefelein (Wikimedia Commons)
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Despechada, la astronauta supo que Shipman aterrizaría una noche en el aeropuerto de Orlando, y Nowak estaba decidida a llegar allí al mismo tiempo, supuestamente conduciendo 14 horas en pañales para no tener que detenerse en el camino.

Tal y como contaría en el juicio Colleen Shipman, Capitán de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos, ella no sabía nada del pasado de Nowak con Oefelein, y por tanto no tenía ni idea de la existencia de Novak. Según narró:

Escuché un ruido a mis espaldas cuando me acercaba al coche. Podía oír el sonido de alguien poniéndose unos pantalones. Entonces corrí hacia mi automóvil y me encerré dentro. Aquella persona en la oscuridad comenzó a golpear en mi ventana. Era Nowak, quién se inventó una historia pidiéndome ayuda. Finalmente rompió mi ventana, me roció en la cara con gas pimienta e intentó subirse al automóvil. Entonces pisé el acelerador y me pregunté si habría un arma apuntando a mi cabeza. 

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Lo cierto es que las acciones de Nowak cuando llegó a Orlando ya sugerían que planeaba hacer algo mucho más grave que simplemente hablar con Shipman. Las cámaras de vigilancia la captaron usando una peluca y una gabardina mientras seguía a Shipman desde la terminal hasta su automóvil.

Imagen: Nowak (Wikimedia Commons)
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En una audiencia posterior, la policía testificó que registraron el vehículo de Nowak y encontraron mapas del área y el diseño del aeropuerto, así como una carta que Novak que aparentemente escribió a la madre de su ex amante. Además, la policía verificó que había armas y pañales usados (y limpios) en el coche. En la carta, la astronauta le decía a la madre de Oefelein que quería dejar a su marido para estar con él.

Nowak fue finalmente acusada de intento de secuestro, agresión, intento de robo de vehículos y destrucción de pruebas (cuando la policía la encontró trababa de tirar los pañales y las armas a un contenedor). A pesar de la naturaleza de su crimen, la astronauta solo cumplió dos días en la cárcel y recibió libertad condicional.

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Fue despedida de la Marina y expulsada del programa espacial, además de perder el rango de Capitán a Comandante, un título que afectó a su calificación salarial y su pensión. Debido a que no tenía antecedentes penales y su buena reputación en la NASA, solo le dieron un año de libertad condicional.

Imagen: Pañales de astronauta (Flickr)
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Durante varios meses, la mayoría de medios en Estados Unidos debatieron sobre los filtros que tenía la agencia para convertir a una persona en astronauta. Como escribía TIME en un extenso reportaje sobre el caso:

La NASA, un lugar brutalmente darwinista que ha estado explorando con astronautas durante casi 50 años, no debe dejar pasar esta clase de eventos. ¿La NASA no es tan buena en esto como pensamos? ¿Son los astronautas unas almas más destructibles de lo que parecen? ¿Y qué dice todo esto acerca de la capacidad de soportar un gran peso en cualquier mente humana cuando la carga crece demasiado?

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Sea como fuere, los protagonistas de esta truculenta historia han seguido con sus vidas más de una década después. Shipman y Oefelein se casaron en 2010 y se establecieron en Alaska. Ahora llevan la web Adventurewrite.com, que promueve la escritura para niños. Shipman además trabaja como escritora.

Mientras tanto, Nowak, ahora con 54 años, ha desaparecido por completo de la vida pública. [Wikipedia, TIME, New York Times]

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Miguel Jorge

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