En un escenario global marcado por la tensión y la modernización de arsenales, ha decidido dar un paso firme para fortalecer su defensa. La adquisición de nuevos blindados de alta tecnología no solo renueva una flota obsoleta, sino que también envía un mensaje claro sobre su proyección estratégica en la región.
Una modernización esperada

Tras más de una década sin grandes cambios en su parque automotor militar, la Fuerza Armada de Paraguay confirmó, a través del Ministerio de Defensa Nacional, la renovación total de su flota. El plan contempla 150 vehículos adquiridos a Estados Unidos, destinados tanto a operaciones tácticas en terreno como a labores de apoyo logístico y administrativo.
El comandante General del Ejército, Manuel Rodríguez, subrayó la necesidad de esta inversión: “Algunas unidades tienen más de 15 años de servicio. Necesitamos mejorar las condiciones para proteger al personal y garantizar un desplazamiento seguro”.
El poder de los Oshkosh M-ATV 4×4

Estos blindados todoterreno están diseñados para operar en escenarios de alta exigencia. Con una autonomía cercana a los 500 kilómetros, pueden transportar cargamentos y tropas de élite en todo tipo de terrenos.
Entre su equipamiento destacan ametralladoras M240, lanzagranadas MK 19, sistemas de misiles antitanque BGM-71 TOW, armamento liviano y avanzados sistemas de comunicación. Pueden transportar hasta cinco soldados y adaptarse a misiones tácticas, de control fronterizo o incluso de combate directo.
Un refuerzo estratégico para el país
La adquisición inicial contempla 20 unidades, mientras se mantienen proyectos para modernizar otros vehículos como los Urutu y Cascavel. Según Rodríguez, estos blindados son clave para enfrentar al crimen organizado y optimizar el traslado de tropas.
El plan de inversión, de aproximadamente USD 5,1 millones, también prevé la compra de materiales para la producción local de equipamiento militar y mejoras en la infraestructura de las Fuerzas Armadas, consolidando así una estrategia de defensa más robusta y moderna.